No obstante, los autores subrayan que aún no existen pruebas de que las sustancias químicas que se liberan en los vertederos sean las responsables de esta mayor incidencia de defectos genéticos.
Su hallazgo complementa un estudio llevado a cabo en 1998, en el que ya se observaron que vivir en zonas próximas a los vertederos implicaba entre los hijos un 33% más riesgo de defectos congénitos no cromosómicos, tales como defectos del tubo neural (espina bífida), palatosquisis (paladar hendido) y ciertos trastornos cardiovasculares y gastrointestinales.
En esta ocasión, los investigadores querían comprobar si existe el mismo riesgo de defectos cromosómicos, e investigaron los datos de residentes que viven cerca de 23 vertederos de distintos países europeos. Identificaron 245 casos de defectos cromosómicos, al tiempo que estudiaban la tasa de los mismos en un grupo control de 2.400 participantes sanos, para llegar a ese 40% de aumento del riesgo.
Los autores concluyen resaltando la necesidad de investigar en mayor profundidad esta relación epidemiológica.
Webs Relacionadas
The Lancet
http://www.thelancet.com/
London School of Hygiene and Tropical Medicine
http://www.lshtm.ac.uk/