La contaminación del aire, derivada del derrumbamiento de las Torres Gemelas de Nueva York, podría ser la causa del nacimiento de niños más pequeños, si las madres embarazadas se encontraban en los alrededores de la zona del desastre, según parece indicar una investigación preliminar.
Las mujeres embarazadas expuestas a esa contaminación presentaron un 50% más de riesgo de tener hijos de hasta 220 gramos menos de peso que las que no estuvieron expuestas a los agentes contaminantes.
Las diferencias de peso y tamaño en los niños nacidos de mujeres expuestas al polvo y hollín podrían deberse a una enfermedad conocida como restricción del crecimiento intrauterino (IUGR, en siglas inglesas), que ha sido vinculada al contacto con contaminación ambiental.
Estudios anteriores también descubrieron que los niños afectados por la IUGR pueden tener un riesgo mayor de padecer dolencias cardíacas, hipertensión y otros problemas de salud durante su vida adulta, según ha explicado el Dr. Philip Landrigan, director del departamento de Medicina comunitaria y Preventiva de la Facultad de Medicina Mount Sinai y uno de los investigadores.
A pesar de que el tiempo de exposición a los contaminantes fue relativamente breve, "la intensidad de la exposición al hollín y el polvo fue extraordinariamente alta", ha manifestado el Dr. Landrigan.
El estudio, publicado por el "Journal of the American Medical Association", es uno de los muchos que se están llevando a cabo para investigar los efectos en la salud de los ataques contra el World Trade Center. La investigación de las embarazadas incluyó a 182 mujeres, 12 de las cuales estaban en las torres el 11 de septiembre de 2001, cuando se derrumbaron. La gran mayoría de las otras participantes estaban en un radio de 800 metros del área afectada.
Sus hijos fueron comparados con otros niños que nacieron en el hospital Mount Sinai de Manhattan de madres que estaban embarazadas durante los ataques, pero que no se encontraban en el área del siniestro.
Las mujeres expuestas no presentaron, en principio, mayores probabilidades de tener partos prematuros o hijos con un peso anormalmente bajo. Sin embargo, los pesos de estos niños ligeramente inferiores sugieren que nacieron muy pequeños para su edad gestacional, una característica de la IUGR. El riesgo de una más alta IUGR fue independiente del mes de embarazo que estaba la madre el 11 de septiembre.
Webs Relacionadas
Mount Sinai School of Medicine
http://www.mssm.edu/
JAMA
http://jama.ama-assn.org/