Los días 22, 23 y 24 de junio de 2009, se realizó en la Ciudad de Mendoza el Congreso organizado por FELAIBE (Federación Latinoamericana y del Caribe de Instituciones de Bioética), bajo el lema “Bioética, Salud y sus relaciones con la Industria”, Este importante congreso convocó a destacados bioeticistas que vinieron desde España y los distintos países de nuestro continente. La temática abordada fue amplia y variada: difusión y enseñanza, enfoques innovadores, comunicación social, salud y promoción del estilo de vida, conflictos de intereses entre la industria farmacéutica y la ética en los ensayos clínicos, la pendiente resbaladiza de la eugenesia, experiencias de distintos comités hospitalarios. También temas como la limitación del soporte vital desde una perspectiva del Derecho Penal, los cuidados paliativos, las directivas anticipadas ante una tecnología abusiva, el cuidado del equipo cuidador.
El Prof. José Alberto Mainetti dio una conferencia titulada “Antropobioética: condición y dignidad humana”. El Prof. Carlos Barclay expuso sobre los comités independientes de ética en la investigación, su constitución, funcionamiento, y la tarea de evaluar y supervisar los protocolos de investigación con drogas en seres humanos; insistió en la necesidad de un esclarecimiento a nivel de los pacientes que participan voluntariamente de estos protocolos, mediante un consentimiento informado, y lo imperioso de que exista un sistema riguroso de vigilancia ética hasta la finalización del proceso.
Los temas medioambientales estuvieron presentes, sobre todo en lo que atañe a la contaminación del planeta y la aparición de enfermedades, así como el cambio global. Este tipo de congresos tiene la particularidad de reunir no sólo a médicos especializados en la problemática ética sino también a profesionales de otras disciplinas que procuran abordar estos problemas desde una visión interdisciplinaria. La Bioética, nacida como tal a principios de la década del 70 como respuesta a una serie de situaciones inéditas aparecidas con las nuevas tecnologías y también otras situaciones dilemáticas por cierto antiguas, ha experimentado en estos años un progreso significativo. La aparición de los transplantes con donante cadavérico exigió que se cambiase la definición secular de muerte (detención cardiorrespiratoria) por la de muerte cerebral. La progresiva sustitución del modelo paternalista en la relación médico-paciente por la autonomista que implico una mayor madurez por parte del paciente pero que sin duda acrecentó la conflictividad en esta relación. Prueba de ello es la juridización de la bioética y la aparición de la litigiosidad indebida. Las unidades de cuidados intensivos generaron nuevos dilemas (desconexión del respirador, estados vegetativos persistentes y de mínima conciencia). Los problemas propios del final de la vida que se encuadran dentro de la tanatoética con la eutanasia, el suicidio asistido, la negación por parte del paciente a recibir tratamiento, y por supuesto los problemas en los incios de la vida, las nuevas técnicas de procreación, la genética, la interrupción legal del embarazo y el aborto. El repertorio de problemas cada vez es mayor, y se le exige a la Bioética, que sin duda nació con un sesgo procedimentalista, que aporte soluciones.
La Academia Argentina de Ética en Medicina se reunió allí para incorporar como Miembro Correspondiente Extranjero al Prof. Fernando Lolas Stepke, de la Universidad de Chile, quien está al frente del Programa de Bioética de la Organización Panamericana de la Salud. El Congreso finalizó con el título de Doctor Honoris Causa al Dr. Lolas en la Universidad Nacional de Cuyo. Un congreso logrado con gran esfuerzo de sus organizadores.
Prof. Dr. Roberto M. Cataldi Amatriain.
Secretario General de la Academia
Argentina de Ética en Medicina
Publicado el 25 de junio de 2009
Comentario del Prof. Dr. Roberto M. Cataldi Amatriain
VII Congreso Latinoamericano y del Caribe de Bioética
Congreso organizado por FELAIBE (Federación Latinoamericana y del Caribe de Instituciones de Bioética).
Los días 22, 23 y 24 de junio de 2009, se realizó en la Ciudad de Mendoza el Congreso organizado por FELAIBE (Federación Latinoamericana y del Caribe de Instituciones de Bioética), bajo el lema “Bioética, Salud y sus relaciones con la Industria”, Este importante congreso convocó a destacados bioeticistas que vinieron desde España y los distintos países de nuestro continente. La temática abordada fue amplia y variada: difusión y enseñanza, enfoques innovadores, comunicación social, salud y promoción del estilo de vida, conflictos de intereses entre la industria farmacéutica y la ética en los ensayos clínicos, la pendiente resbaladiza de la eugenesia, experiencias de distintos comités hospitalarios. También temas como la limitación del soporte vital desde una perspectiva del Derecho Penal, los cuidados paliativos, las directivas anticipadas ante una tecnología abusiva, el cuidado del equipo cuidador.
El Prof. José Alberto Mainetti dio una conferencia titulada “Antropobioética: condición y dignidad humana”. El Prof. Carlos Barclay expuso sobre los comités independientes de ética en la investigación, su constitución, funcionamiento, y la tarea de evaluar y supervisar los protocolos de investigación con drogas en seres humanos; insistió en la necesidad de un esclarecimiento a nivel de los pacientes que participan voluntariamente de estos protocolos, mediante un consentimiento informado, y lo imperioso de que exista un sistema riguroso de vigilancia ética hasta la finalización del proceso.
Los temas medioambientales estuvieron presentes, sobre todo en lo que atañe a la contaminación del planeta y la aparición de enfermedades, así como el cambio global. Este tipo de congresos tiene la particularidad de reunir no sólo a médicos especializados en la problemática ética sino también a profesionales de otras disciplinas que procuran abordar estos problemas desde una visión interdisciplinaria. La Bioética, nacida como tal a principios de la década del 70 como respuesta a una serie de situaciones inéditas aparecidas con las nuevas tecnologías y también otras situaciones dilemáticas por cierto antiguas, ha experimentado en estos años un progreso significativo. La aparición de los transplantes con donante cadavérico exigió que se cambiase la definición secular de muerte (detención cardiorrespiratoria) por la de muerte cerebral. La progresiva sustitución del modelo paternalista en la relación médico-paciente por la autonomista que implico una mayor madurez por parte del paciente pero que sin duda acrecentó la conflictividad en esta relación. Prueba de ello es la juridización de la bioética y la aparición de la litigiosidad indebida. Las unidades de cuidados intensivos generaron nuevos dilemas (desconexión del respirador, estados vegetativos persistentes y de mínima conciencia). Los problemas propios del final de la vida que se encuadran dentro de la tanatoética con la eutanasia, el suicidio asistido, la negación por parte del paciente a recibir tratamiento, y por supuesto los problemas en los incios de la vida, las nuevas técnicas de procreación, la genética, la interrupción legal del embarazo y el aborto. El repertorio de problemas cada vez es mayor, y se le exige a la Bioética, que sin duda nació con un sesgo procedimentalista, que aporte soluciones.
La Academia Argentina de Ética en Medicina se reunió allí para incorporar como Miembro Correspondiente Extranjero al Prof. Fernando Lolas Stepke, de la Universidad de Chile, quien está al frente del Programa de Bioética de la Organización Panamericana de la Salud. El Congreso finalizó con el título de Doctor Honoris Causa al Dr. Lolas en la Universidad Nacional de Cuyo. Un congreso logrado con gran esfuerzo de sus organizadores.
Prof. Dr. Roberto M. Cataldi Amatriain.
Secretario General de la Academia
Argentina de Ética en Medicina