Noticias médicas

Publicado el 12 de noviembre de 2006

Umbero Veronesi tiene 80 años

Viene al país el creador de un método exitoso contra el cáncer de mama

El médico italiano es candidato al Nobel e inventor de la radiología interoperatoria.

Julio Algañaraz

Está en marcha una nueva y silenciosa revolución en la lucha contra el cáncer de mama, el más difundido en todo el mundo entre las mujeres y en crecimiento debido al alargamiento de la vida en las sociedades modernas. Su protagonista es un genio científico, el profesor Umberto Veronesi, candidato al premio Nobel, quien viajará el domingo 19 a Buenos Aires con varios colaboradores del Instituto Oncológico Europeo. Se trata de una terapia ya experimentada en más de mil casos con un éxito notable: la radiología interoperatoria.

En su despacho de Director Científico del Instituto que fundó en 1994, Veronesi recibió a Clarín junto con el cirujano argentino Gabriel Farante, de 51 años, quien es uno de los principales especialistas que asisten a Veronesi. En su caso, desde hace 15 años.

"Son muy buenas las relaciones entre la escuela médica italiana y la argentina", cuenta sonriente Veronesi, que es uno de los grandes personajes de la Italia de hoy. Vegetariano, delgado, siempre de buen humor, con un estado físico y una lucidez excepcionales para sus 80 años de edad.

¿Cómo hace, profesor?

Como poco, soy vegetariano, duermo poco, hago ejercicios y trabajo muchísimo.

Veronesi esta casado y tiene seis hijos. Hace 30 años se inició la relación del gran cancerólogo con la Argentina y el idilio ha continuado. "He viajado más de veinte veces a dar mis lecciones a Buenos Aires, Córdoba y otras ciudades. Más de 11 mil médicos argentinos, la mayoría especialistas, han participado de ellas. Y 200 expertos en cáncer de mama vinieron de la Argentina en estos años con becas de seis meses y un año, primero al Instituto del Cáncer y desde 1994 al Instituto", informa "il professore".


Veronesi es doctor honoris causa por las Universidades de Buenos Aires y Córdoba.

"La investigación médica va tan rápido que todos los años hay novedades —dice—. Este año, en la Universidad Austral, con el patrocinio de la Fundación Argentina de Lucha contra el Cáncer, que nos apoya desde siempre, nos concentraremos en el tema de la radioterapia interoperatoria, de la que ya hablamos en otra ocasión en Buenos Aires".

¿Es cierto que la inventó usted?

Si, tuve la idea después de algunas discusiones académicas con mis radioterapistas, que al principio no estaban de acuerdo. El principio era que las radiaciones sobre el seno operado funcionaban bien en dosis pequeñas. Se me ocurrió que eso dependía de la vastedad del campo irradiado. Si se podía concentrar una dosis fuertísima en una única sesión, los resultados iban a ser extraordinarios. Y así fue. Las radiaciones duraban antes un mes y medio, con inmensos aceleradores lineales, colocados dentro de habitaciones enormes protegidas con planchas de plomo de medio metro. Una empresa italiana fabricó un acelerador con ruedas, que se lleva a la sala operatoria. Tiene un brazo robótico comandado que irradia. El resultado es que tras la operación para extraerle el cáncer, la paciente recibe la irradiación y no debe volver más.

¿Por qué está tan extendido, y cada vez más, el cáncer de seno en las mujeres?.

Porque es un órgano en desarme. Nuestras abuelas y bisabuelas sufrían muy poco de esta enfermedad porque a los 16 años tenían a su primer hijo y hacían muchos más. Y a todos los amamantaban, porque si no los bebés se morían. El órgano que funciona no se enferma. En cambio, ahora las mujeres tienen un hijo a los 30-35 años en los países desarrollados, o no tienen ninguno.

Las italianas viven en promedio hasta los 83,5 años y "esta prolongación de la vida aumenta los cánceres de mama, que son más frecuentes en las ancianas". El profesor Veronesi sintetiza así la situación: "Se enferman más y se curan más las mujeres con cáncer de mama. Gracias a las medidas precoces de detección (mamografías, ecografías, resonancias magnéticas) se detectan mucho más pequeños los cánceres en los senos, "que crecen lentamente". El especialista italiano dijo que se ha llegado a un promedio de curaciones del 86%.

En el Instituto Oncológico Europeo, que muchos consideran el mejor del mundo en la especialización del cáncer mamario, el promedio es aún más alto. "Estamos ya en el 90%", informa Veronesi.

Un argentino en el proyecto

Uno de los principales cirujanos y estrecho asistente del profesor Veronesi en el Instituto Oncológico Europeo, llegó hace quince años a Milán como becario de la Universidad de Córdoba. Se quedó para siempre. El doctor Gabriel Farante, 51 (casado con una argentina y con dos hijos) tiene una experiencia considerable en la aplicación de la filosofía científica del oncólogo italiano.

Farante realiza más de 250 operaciones de cáncer de mama por año. Es también director de la Oficina para América Latina y España del Instituto. Entre 1990 y 2002 ejerció el mismo cargo en la Escuela Europea de Oncología.

Farante es un entusiasta de la colaboración lograda entre Italia y la Argentina en la especialidad. "Cuando una larga parte de la comunidad científica internacional puso en discusión en los años 80 el valor de la cuadrantectomía (un tipo de intervención quirúrgica inventado por Veronesi para evitar al máximo la mutilación de los senos de las enfermas), los especialistas argentinos de la Fundación de Lucha contra el cáncer siguieron esa propuesta científica".

"En muchos países —dice— mueren hasta el 20% de los pacientes por deficiencia médica".