1. El contexto
Se cumple este año una centuria desde que un médico austríaco, Clemens Von Pirquet, acuñara el término “alergia”. Lo usó para designar una reacción alterada que sufren algunas personas cuando son reexpuestas a una sustancia extraña a la que ya han estado expuestas previamente. Él había visto que cuando una persona entra en contacto con un antígeno por segunda vez, reacciona distinto a la primera.
El término prendió, pero con el tiempo aquel concepto de alergia fue mutando hasta asimilarse a los conceptos actuales de anafilaxia y atopía. Los sucesivos avances dieron lugar al desarrollo de una disciplina médica apasionante. En la actualidad la alergología constituye un desafío mayor de la medicina moderna.
Hoy, al celebrar una centuria desde aquel hito en la historia de la medicina, la morbilidad de las enfermedades alérgicas continúa una tendencia en franco aumento y se ha transformado en un problema de Salud Pública de importancia colosal. La Organización Mundial de la Salud estimó que -de continuar la tendencia- el 50% de la población mundial padecerá por lo menos una enfermedad alérgica hacia el año 2050. Son enfermedades crónicas que causan gran ausentismo laboral y escolar, sobrecarga en los servicios de salud, pesadas limitaciones psicológicas y sociales, repercusión en la canasta familiar y enorme impacto en la economía general.
En nuestro país el crecimiento de las enfermedades alérgicas se ha producido en forma marcada y sostenida, asociado a la profundización de la crisis económica y al agravamiento de factores ambientales desencadenantes.
Semejante situación merece que se le preste una atención cuidadosa, no solo desde la especialidad, sino también desde otras especialidades relacionadas, y desde quienes tienen a su cargo la toma de decisiones en Salud Pública. Resulta paradojal el escaso grado de prioridad que hasta ahora se ha dado en los programas de Salud Pública al crecimiento de los servicios de Alergia e Inmunología para poder atender adecuadamente a éste conjunto de enfermedades de morbilidad y demanda creciente.
2. La Institución organizadora
AAIBA – Asociación de Alergia, Asma e Inmunología “Buenos Aires” está por cumplir trece años. En esos trece años AAIBA tuvo logros de importancia mayor. Fue pionera en la normatización de procedimientos frente a sustancias de radiocontraste, mantiene la continuidad de la Carrera de Especialistas conjunta con la Facultad de Medicina de la UBA, creó la red de Monitoreo de Pólenes de la CBA, realizó numerosos congresos y convocatorias científicas nacionales e internacionales, desarrolló numerosos cursos de capacitación para distintos niveles, tiene a disposición de los colegas –especialistas o no, argentinos o extranjeros- cursos por Internet, fue la entidad madre de la Sociedad Argentina de Medicina Ambiental, etc.
Sede: Ángel Carranza 2382.
TE 4772-9696
www.aaiba.org.ar
3. El Congreso
Tendrá lugar el 29, 30 de junio y 1 de julio, en los salones Dinastía, ubicados en Malabia 460.
Está auspiciado por la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud, y por el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación.
Será de un encuentro multidisciplinario, que intentará reflejar un espíritu abarcativo. Habrá simposios conjuntos con especialidades afines, como la otorrinolaringología, la dermatología o la neumonología, para intercambiar puntos de vista y evaluar opciones de abordaje conjunto. Habrá -siguiendo los mismos lineamientos- simposios conjuntos con infectólogos, toxicólogos, obstetras, con los odontólogos, con los legistas, e incluso con biólogos, abordando temas de competencia e interés común.
Se presentarán trabajos originales de investigación, realizados en el país y en el extranjero. Se entregará una publicación sobre Actualidades en Asma, Alergia e Inmunología. Muchos de los tópicos serán de avanzada, lo que permitirá a los especialistas ponerse al día con los aspectos científicos mas novedosos relacionados con asma, alergia e inmunología.
Se pondrá a disposición del pediatra una gama de actividades que contribuyan a perfeccionar criterios de diagnóstico y tratamiento de las enfermedades alérgicas de la infancia. También se dictará un curso de formación básica para estudiantes de medicina avanzados y para médicos jóvenes.
Los alergólogos tendrán un espacio en el congreso para debatir temas propios, ya sea científicos (ej: la mejor vía para la administración de inmunoterapia con extractos alergénicos), o corporativos, con la opción de participar en una mesa redonda, en la que se analizará la especialidad desde su interior y se lanzará un Programa de Liderazgo, Gestión y Administración de Servicios de Alergia e Inmunología.
El proyecto HEADLAMP (Health and Environment Analysis for Decision-Making / Linkage Analysis Monitoring Project) será otro hito en el Congreso. Se trata de un proyecto colaborativo que nació de una iniciativa conjunta del PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente), la EPA (Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos), y la OMS (Organización Mundial de la Salud). Su objetivo es elaborar información válida y útil sobre riesgos ambientales que impactan sobre la salud, y ponerla a disposición de quienes toman decisiones en Salud Pública. Se introdujo en Alergia e Inmunología con el propósito de impulsar entre los médicos la investigación de la influencia que produce la contaminación del medio sobre las enfermedades que tratamos. La población alérgica resulta la más susceptible a contaminantes del aire y puede considerarse población de riesgo en los estudios epidemiológicos. Para quienes se sientan motivados, se pondrá a disposición el acceso a becas de investigación.
Las campañas lanzadas desde la Organización Mundial de la Salud y desde el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación, en pro de la Salud Ambiental Infantil, estarán presentes. Los pediatras convocados dispondrán de un espacio especial. Se darán las pautas para incorporar los antecedentes ambientales a la historia clínica. Desde una visión sanitarista se describirá cómo las patologías que atienden a diario tienen una enorme carga ambiental y cómo la acción sobre el medio contribuye a reducir la morbimortalidad de esas enfermedades. Vale lo mismo para el tratamiento de las enfermedades alérgicas: el control ambiental es parte esencial del tratamiento. Por su formación etiologista, no extraña que estos tópicos sean abordados por los alergólogos.
Dr. Alberto Jorge Tolcachier
Presidente del Congreso