Ahora, en un estudio publicado en "The New England Journal of Medicine", investigadores norteamericanos muestran que variantes en un gen implicado en la coagulación pueden ayudar a explicar por qué ciertos pacientes requieren una dosis más baja o más alta de warfarina para obtener sus beneficios.
El gen en cuestión es el de la vitamina K epóxido reductasa, que fabrica una proteína que ayuda a controlar la coagulación y que es una diana clave de la warfarina.
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New England Journal of Medicine