Medical News

/ Published on January 5, 2009

Neuropéptido "Y"

Variantes genéticas asociadas a la enfermedad coronaria temprana

Científicos norteamericanos las han hallado en el gen del neuropéptido Y, según publican en "PLoS Genetics".

Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Duke (Estados Unidos) han identificado una variante genética que aumenta la susceptibilidad al inicio precoz de la arteriopatía coronaria. Se sabía que esta forma de enfermedad cardíaca era hereditaria, pero hasta ahora se desconocían los genes implicados. Los resultados del estudio se publican en "PLoS Genetics".
 
En un estudio previo se relacionó una región del cromosoma 7 con la enfermedad coronaria. Los investigadores se centraron recientemente en la identificación del gen en esta región que confería riesgo a la forma temprana de la enfermedad y lo identificaron como el gen del neuropéptido Y (NPY). La proteína que produce es una de las más importantes del organismo, un neurotransmisor asociado al control del apetito y la conducta alimentaria.
 
En el presente trabajo, los investigadores descubrieron seis variantes asociadas en el gen NPY que muestran evidencias de la transmisión de generación a generación y de una asociación en la población de pacientes con la enfermedad coronaria en su forma precoz.
 
Evaluaron a 1.000 familias en relación con la cardiopatía coronaria o la evidencia de un infarto de miocardio como parte del estudio GENECARD del Consorcio de Cardiología de la Universidad de Duke. Un estudio independiente no realizado entre familias empleó una recopilación de muestras de casi toda persona que se había realizado un angiograma en Duke desde el año 2001, unas 10.000 personas. El trabajo no familiar mostró una fuerte relación entre las variantes genéticas de NPY asociadas a la enfermedad coronaria.
 
Los resultados genéticos eran incluso más fuertes en pacientes con un inicio de la enfermedad anterior a los 37 años. Según explica la Dra. Svati Shah, coautora del estudio, "observamos un fuerte efecto de la edad. Si alguien tiene las variantes del gen NPY en una de las dos copias, puede desarrollar antes la enfermedad coronaria".
 
Según explica la investigadora, estos pacientes jóvenes son una población vulnerable en los que la cardiopatía coronaria tiene un impacto significativo a largo plazo, pero son especialmente difíciles de identificar y, por ello, iniciar tratamiento preventivo. "Estos y otros descubrimientos genéticos podrían ayudarnos en el futuro a identificar a estos pacientes antes del desarrollo de la enfermedad o de su primer infarto", añade.
 
Los científicos examinaron los niveles de NPY en sangre y descubrieron que, entre las seis variantes, existe un cambio en un solo nucleótido en la región del promotor del gen NPY, la parte que activa o desactiva el gen. Este polimorfismo estaba asociado a mayores niveles de NPY, lo que sugiere que este era el cambio funcional que predispone a una persona a la enfermedad coronaria temprana.
 
"Si tienes una o dos copias de esta versión mutada del gen, podría haber cambios en los niveles de NPY. El concepto es que los pequeños cambios a lo largo del tiempo pueden promover aterosclerosis a una edad muy temprana", explica la Dra. Shah.
 
Los estudios en ratones confirmaron posteriormente que el mecanismo del NPY promueve la aterosclerosis. El siguiente paso podría ser examinar a los hijos de las personas que participaron en el estudio. Según concluyen los investigadores, el análisis de la heterogeneidad entre los individuos con un inicio temprano de la enfermedad, por ejemplo en familias con sobrepeso y peso normal, también podría ser importante.

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