Introducción
La variación circadiana, con mayor frecuencia de eventos matutinos, ha sido observada en el infarto agudo de miocardio, muerte cardíaca súbita, arritmias ventriculares, ictus trombótico e isquemia miocárdica transitoria. El patrón diurno de la fibrilación auricular (FA) paroxística es menos constante; algunos investigadores detectaron el típico patrón circadiano, mientras que otros no lo hallaron; un tercer grupo encontró un patrón bimodal. Algunos episodios de esta arritmia parecen depender del tono vagal, se presentan con mayor frecuencia de noche y disminuyen o desaparecen con la implantación de un marcapasos. En la presente experiencia, los autores evaluaron los factores influyentes en el patrón circadiano de la FA paroxística.
Métodos
La muestra comprendió a participantes de un estudio sobre prevención de FA con antecedentes de arritmia paroxística refractaria a los antiarrítmicos. Se implantó un marcapasos auricular en 43 pacientes; otros 24 sujetos no fueron sometidos a esta intervención. En el presente subestudio prospectivo se analizó la información de los sujetos que experimentaron m s de 3 episodios de FA sostenida durante el seguimiento de 3 meses. El marcapasos fue programado para almacenar información de los primeros 15 episodios de taquicardia auricular con frecuencias auriculares superiores a 180 latidos/minuto. En la experiencia la FA sostenida fue definida por episodios de m s de un minuto de duración con una frecuencia auricular mayor de 220 latidos/min de terminación espontánea. La información registrada en el marcapasos permitió determinar el momento de inicio, duración total y culminación de los episodios de taquiarritmia auricular.
Resultados
La mayoría de los pacientes no presentó enfermedad cardíaca estructural y muchos estaban bajo tratamiento medico. La variación circadiana distintiva de la FA fue observada con 2 momentos de máxima incidencia; el primero entre las 4 y 5 de la mañana y el segundo entre las 3 y 7 de la tarde. El tiempo de terminación también presentó 2 picos: el primero entre las 7 y 10 de la mañana y el segundo entre las 5 y 7 de la tarde.
Una clara distribución bimodal del inicio de la FA persistió para los episodios de menos de 2 horas de duración, mientras que el pico de la tarde disminuyó en los episodios con duración superior a las 2 horas. Los á-bloqueantes y la amiodarona eliminaron la variación circadiana del inicio de la arritmia. En los pacientes con marcapasos se comprobó un patrón bimodal de inicio con un pico entre las 4 y 7 de la mañana, y el otro entre las 4 y 7 de la tarde. La menor cantidad de episodios se comprobó entre las 9 de la mañana y las 2 de la tarde. En el grupo sin marcapasos, sólo se observó un pico de iniciación entre las 4 y 6 de la mañana. El grupo con marcapasos también exhibió un patrón bimodal de culminación de la arritmia con mayor frecuencia de presentación entre las 6 y 10 de la mañana, y las 4 y 7 de la tarde. En contraste, no se comprobó variación en el tiempo de culminación de la FA en el otro grupo.
Discusión
Los autores confirmaron la presencia de una variación circadiana de la FA con una distribución bimodal distintiva durante el sueño y a la tarde. Adem s, comprobaron que los á-bloqueantes eliminan la variación circadiana, que también parece estar asociada con la duración de la arritmia y la implantación de marcapasos.