Los especialistas esperan que este nuevo sistema de clasificación que combina varias escalas ayude a los médicos para seleccionar el curso adecuado de tratamiento para los pacientes con fibrilación atrial.
Se cree que los pacientes con fibrilación atrial quintuplican el riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio con respecto a la población general. La warfarina se emplea para reducir este riesgo, pero a menudo dicha sustancia provoca riesgo de hemorragias y otros efectos secundarios; se trata también de un fármaco más caro y difícil de administrar y de controlar que el tratamiento alternativo, la aspirina.
Para conocer cuándo la warfarina ofrece más beneficios que riesgos, se han llevado a cabo dos estudios con el objetivo de determinar factores independientes que eleven el riesgo de ACV. El denominado Estudio de Fibrilación Atrial, cuyas siglas en inglés corresponden a AFI, muestra que el riesgo de ACV está asociado con un ACV previo, con la edad, hipertensión y diabetes, mientras otro trabajo, denominado Prevención de ACV y Fibrilación Atrial (SPAF), ha visto que un ACV anterior, la presión sanguínea, la insuficiencia cardiaca y la combinación de mayor de 75 años y mujer eleva sustancialmente el riesgo de ACV.
Publicado el 28 de junio de 2001
Accidente cerebro vascular
Validación de esquemas de clasificación clínica para predecir ACV
Un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en Saint Louis ha desarrollado una fórmula para predecir el riesgo de ACV en pacientes con fibrilación atrial.
Fuente: JAMA. 2001;285:2864-2870
Los especialistas esperan que este nuevo sistema de clasificación que combina varias escalas ayude a los médicos para seleccionar el curso adecuado de tratamiento para los pacientes con fibrilación atrial.
Se cree que los pacientes con fibrilación atrial quintuplican el riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio con respecto a la población general. La warfarina se emplea para reducir este riesgo, pero a menudo dicha sustancia provoca riesgo de hemorragias y otros efectos secundarios; se trata también de un fármaco más caro y difícil de administrar y de controlar que el tratamiento alternativo, la aspirina.
Para conocer cuándo la warfarina ofrece más beneficios que riesgos, se han llevado a cabo dos estudios con el objetivo de determinar factores independientes que eleven el riesgo de ACV. El denominado Estudio de Fibrilación Atrial, cuyas siglas en inglés corresponden a AFI, muestra que el riesgo de ACV está asociado con un ACV previo, con la edad, hipertensión y diabetes, mientras otro trabajo, denominado Prevención de ACV y Fibrilación Atrial (SPAF), ha visto que un ACV anterior, la presión sanguínea, la insuficiencia cardiaca y la combinación de mayor de 75 años y mujer eleva sustancialmente el riesgo de ACV.