Artículos

/ Publicado el 27 de agosto de 2024

De la protección a la prevención

Vacunas como agentes preventivos frente a la resistencia antimicrobiana

Redefinición de las vacunas en el contexto de la resistencia a los antimicrobianos

Autor/a: Mohammed Sallam, Johan Snygg, Doaa Allam, Rana Kassem

Fuente: Cureus 16(5): e60551

Introducción

La resistencia a los antimicrobianos (RAM) es un importante problema sanitario que plantea riesgos sustanciales para la medicina y la salud pública. A medida que bacterias, virus, parásitos y hongos se resisten a las terapias, disminuye el número de antimicrobianos eficaces. En consecuencia, aumenta la susceptibilidad a infecciones que antes eran fácilmente tratables.

La RAM se produce de forma natural con el tiempo, normalmente a través de cambios genéticos; Sin embargo, el uso indebido y excesivo de antibióticos está acelerando el proceso. 

En la última década hubo una tendencia creciente hacia el uso de vacunas como protección primaria contra la RAM. Por lo tanto, la inmunización es un enfoque crucial para mitigar el aumento y la diseminación de microorganismos resistentes. Las características preventivas de las vacunas no están sometidas a la misma fuerza de selección que los antibióticos.

Las vacunas pueden manejar y prevenir eficazmente la infección en un primer momento sin tener que enfrentarse a los retos y dilemas asociados al tratamiento posterior de la infección y a la necesidad de antibióticos para eliminar la enfermedad. En consecuencia, este enfoque proactivo contribuirá a salvaguardar a la población y a grupos vulnerables específicos.

Esta revisión aborda la capacidad de las vacunas para el control de la RAM y la prevención activa de infecciones. 

Comprendiendo la RAM 

La RAM es uno de los retos sanitarios del siglo XXI. A nivel mundial, está aumentando de forma alarmante y se prevé que sus consecuencias económicas podrían alcanzar cifras altísimas.

El mal uso y el abuso de los antibióticos se encuentran entre las principales causas que conducen a la RAM. Considerando la rápida evolución de la resistencia hacia cada clase de antibiótico incorporado y las dificultades para crear nuevos fármacos eficaces, no basta con concentrarse únicamente en la investigación de los mecanismos de resistencia y en el desarrollo de nuevos antibióticos. La adopción de un enfoque integrado con intervenciones innovadoras es crucial para hacer frente a la RAM de forma eficaz. 

Existen técnicas e instrumentos que se utilizan en la lucha contra la RAM, siendo seis elementos cruciales: vacunas, antibióticos, bacteriófagos, anticuerpos, herramientas diagnósticas y microbiota. Cada componente tiene una finalidad distinta: evitar infecciones, combatir patógenos o suministrar datos vitales para garantizar el éxito del tratamiento.

Importancia de las vacunas en el manejo de la RAM 

En el pasado, las vacunas y los antimicrobianos se consideraron por separado en los debates sobre la lucha contra las infecciones. Sin embargo, cuando se compara su impacto potencial en el control de las enfermedades, se puede argumentar que hay que tener en cuenta la RAM a la hora de tomar decisiones sobre el uso de vacunas. Este argumento se debe a que cuanto más se pueda prevenir la infección mediante la vacunación, menos probable será el uso de antibióticos.

La importancia de la vacunación surgió con la pandemia de COVID-19, para la que el rápido desarrollo de una vacuna segura y eficaz fue una necesidad urgente. 

Las vacunas son grandes herramientas para reducir la carga de enfermedad y se las debe incluir en la lista de medidas de salud pública más importantes. Es urgente optimizar los programas de administración de antimicrobianos para limitar su uso y los gastos relacionados. Por lo tanto, se debe hacer hincapié en que la administración de vacunas es esencial para reducir directa e indirectamente la emergencia y transmisión de la RAM. Inicialmente, una vacuna dirigida a un patógeno bacteriano específico disminuye la prevalencia de patógenos resistentes y, en consecuencia, reduce el uso de antibióticos.

La vacuna antineumocócica es el ejemplo más documentado de este efecto. Numerosos estudios indican que la disminución de la portación y de las infecciones causadas por este patógeno entre individuos vacunados reduce significativamente la prescripción de antibióticos y disminuye la circulación de cepas resistentes, demostrando que las vacunas son fundamentales para evitar las infecciones.

Cualquier infección que pueda prevenirse mediante vacunas es un escenario en el que se reduce la carga de enfermedad resistente a los antibióticos. Evitar los antibióticos minimiza las posibilidades de promover el desarrollo de cepas resistentes. 

Las vacunas como herramienta para reducir el uso de antibióticos 

Previo a la autorización de la vacuna antineumocócica conjugada heptavalente, la otitis media era el motivo más frecuente de prescripción de antibióticos en pediatría.

Considerando la importancia de los serotipos de neumococo, se calcula que, en niños menores de 24 meses, la eficacia de la vacuna para la prevención de la otitis media varió entre el 8 y el 42,7%, y en niños menores de 60 meses entre el 13,2 y el 39%, disminuyendo significativamente la necesidad de antibióticos en relación con estas infecciones. La vacunación infantil contra Streptococcus pneumoniae y rotavirus también se relacionó con una menor probabilidad de requerir tratamiento antibiótico. Estos hallazgos subrayan el potencial de la vacunación como estrategia crítica para reducir el uso de antibióticos y como contribución a la lucha contra la resistencia a los antibióticos. 

Reforzar la respuesta inmunitaria mediante la vacunación 

La forma más importante en que las vacunas combaten la RAM es a través de la inmunidad que proporcionan. Permiten que el sistema inmune identifique antígenos de los patógenos para los que han sido diseñadas y, en ocasiones, variaciones específicas. En cambio, los antibióticos se dirigen a funciones bacterianas estándar de los microorganismos, tanto nocivos como inofensivos.

Las vacunas no influyen en la evolución general de los microorganismos, salvo en las cepas específicas a las que se dirigen. Por el contrario, los antibióticos pueden ejercer presión evolutiva selectiva tanto sobre microorganismos a los que van dirigidos como sobre los que no, conduciendo al desarrollo de resistencia. Por ello, es probable que la resistencia surja con el tiempo, incluso con nuevas generaciones de antibióticos.

La especificidad de las vacunas permite estrategias que no pueden lograrse con los antimicrobianos, ya que estos no modifican la exposición a la enfermedad. Estudios de vigilancia demostraron que la inmunidad de grupo generada por las vacunas puede dar una protección más duradera sobre las enfermedades que los esfuerzos que se realizan con los tratamientos antimicrobianos. El aspecto preventivo de la inmunización, al reducir la prevalencia de enfermedades, es importante para disminuir la presión selectiva de la RAM. 

Retos y limitaciones en el uso de vacunas 

Actualmente son frecuentes los retos y limitaciones que impiden el reconocimiento de las vacunas y la disminución sucesiva del uso de antimicrobianos. Los factores que repercuten negativamente en el éxito de la vacunación y en sus efectos globales sobre la RAM son el desarrollo y la distribución de las vacunas, las dudas, la desinformación y la accesibilidad. 

> Desarrollo y distribución de vacunas. El desarrollo y la distribución de vacunas es un campo en constante cambio basado en las necesidades sanitarias mundiales y en los avances tecnológicos. Las vacunas diseñadas previamente para combatir infecciones comunes, como la vacuna antineumocócica conjugada, redujeron sustancialmente la incidencia de enfermedades resistentes. Se están empezando a reconocer los posibles beneficios económicos y sanitarios de prevenir y controlar la RAM dirigiéndose a patógenos específicos o poblaciones de alto riesgo, y se espera que se desarrollen más vacunas orientadas a infecciones por gérmenes resistentes. Sin embargo, muchas de las vacunas se desarrollan principalmente para su uso en países con tasas de resistencia comparativamente bajas. Se requiere mayor esfuerzo para garantizar que estas vacunas lleguen a otras partes del mundo donde la morbilidad es mayor. 

La aparición de nuevos patógenos resistentes impulsa la necesidad de nuevas tecnologías que puedan lograr un desarrollo rápido y una producción a gran escala de las vacunas. 

> Reticencia a las vacunas y desinformación. La reticencia a las vacunas se está convirtiendo en una amenaza reconocida para la salud. Aunque las vacunas han contribuido a reducir la morbilidad y mortalidad por diversas enfermedades, en la actualidad hay quienes se niegan a vacunar a sus hijos o a sí mismos. La indecisión y la desinformación implican retrasos en la aceptación de las vacunas, a pesar de la disponibilidad de servicios de vacunación. Este motivo se clasificó como el más común por el cual la gente no se vacuna en muchos sitios. Esta incertidumbre se basa en factores como la percepción del riesgo, creencias religiosas o filosóficas y desinformación sobre las vacunas.

> Acceso y asequibilidad de las vacunas. Se calcula que ~ 20,5 millones de niños en todo el mundo no tienen acceso a vacunas. El elevado costo tiene una importancia sustancial para la accesibilidad. Sin embargo, las discrepancias entre el precio real de una vacuna y su rentabilidad en comparación con el tratamiento de enfermedades pueden influir en la toma de decisiones para su uso.

> Exclusión de la prestación de vacunas. Diversos factores influyen en la cobertura y la disponibilidad de las vacunas, como las barreras económicas, las situaciones de conflicto y la reticencia a incluir las inmunizaciones en el plan de prestaciones. La disminución de las tasas de vacunación y el aumento de las tasas de exención hacen que la población general sea más vulnerable a los brotes de enfermedades. La cobertura vaccinal es necesaria para garantizar la protección de la población. Eliminar la barrera del costo aumentará las tasas de vacunación y ofrecerá oportunidades para desarrollar enfoques creativos para inmunizar a más personas. 

Mejorar el acceso a las vacunas y potenciar su investigación y desarrollo 

Desarrollar vacunas para enfermedades que afectan principalmente a los países de bajos ingresos y garantizar un acceso equitativo es crucial para la salud. Enfoques innovadores como un fondo fiduciario mundial para tecnologías sanitarias podrían incentivar la investigación en estas áreas. La competencia entre los productores de vacunas puede reducir costos y aumentar la disponibilidad.

El fortalecimiento de los sistemas sanitarios es esencial para los países con programas de inmunización débiles. Un área importante de la investigación sobre vacunas es la mejor comprensión de la inmunología de las enfermedades prevenibles por vacunación y de las respuestas inmunes a las vacunas. Esto fundamental para el desarrollo de nuevas vacunas, para mejorar la eficacia de las actuales y para el uso adecuado en diferentes poblaciones. También se debe respaldar la evaluación de vacunas con nuevos adyuvantes, y de sistemas de administración que lleven a mejoras significativas en la eficacia, la seguridad o los costos.

La rentabilidad es siempre una consideración importante y debe examinarse en el contexto de los costos. Estos estudios deberían considerar las necesidades y la aceptabilidad de los posibles usuarios de nuevas vacunas en el mundo desarrollado y en vías de desarrollo. 

Estrategias y recomendaciones futuras 

Se necesitan estrategias basadas en evidencia para aumentar la inmunización. La evaluación económica sanitaria se emplea habitualmente en varios países desarrollados para analizar los gastos y las ventajas de los programas de vacunación. Además, la investigación sobre los obstáculos para la inmunización y las estrategias para llegar a subpoblaciones insuficientemente inmunizadas continuará el trabajo vital sobre las disparidades en las tasas de inmunización. También puede ser prometedora la identificación de nuevas formas de involucrar a proveedores y prestadores en el aumento de las tasas de inmunización.

Es esencial insistir en la importancia de la investigación de vacunas nuevas y mejoradas y animar a la industria farmacéutica. Por último, los sistemas de apoyo a la toma de decisiones basados en inteligencia artificial pueden ayudar a optimizar los programas de administración de antimicrobianos proporcionando orientación en tiempo real sobre la selección, la dosificación y la duración adecuadas de los tratamientos en función de las necesidades de los pacientes.

Conclusiones 

Las ventajas de la inmunización son ampliamente conocidas, lo que pone de relieve la necesidad de aplicar metodologías que fomenten su utilización en la lucha contra la RAM. Para ello es fundamental garantizar la rentabilidad y ampliar la disponibilidad de las vacunas.

Las estrategias deben dar prioridad a la prevención aprovechando la capacidad proactiva de las vacunas para disminuir la aparición de enfermedades transmisibles. 

Para incorporar eficazmente las vacunas a los programas es esencial mejorar la comprensión pública y profesional. Este proceso incluye generar confianza en los profesionales, eliminar las barreras financieras, abordar preocupaciones sobre seguridad y mejorar las estrategias de comunicación.

Todo esto es crucial para desarrollar políticas de salud pública y reducir la carga de la RAM, preservando la eficacia de los tratamientos existentes y garantizando un futuro más saludable.


Traducción y resumen objetivo: Dra. María José Chiolo

Crea una cuentao iniciar sesión para continuar con la lectura