Según publica "British Journal of Ophthalmology", los investigadores analizaron 123 casos consecutivos de pacientes con uveítis activa, iniciada antes de que tuvieran 16 años. En 36 de los 123 pacientes (29%) se observó que sufrían patologías sistémicas. La más frecuente era artritis reumatoide juvenil (20%). En 12 de 23 pacientes (52%) con uveítis posterior se diagnosticó retinocoroiditis toxoplásmica. Concretamente, suponían un 10% del total de los 123 pacientes estudiados.
En 57 pacientes (46%), se presentó grave inflamación intraocular que necesitó tratamiento sistémico. En 93 pacientes (76%), se observaron complicaciones oculares. La más corriente fue cataratas (35%).
Se practicó cirugía intraocular en 35 pacientes (28% de un total de 75 intervenciones). Tres pacientes (2%) acabaron sufriendo ceguera legal. De un total de 121, 20 pacientes (17%) perdieron totalmente la visión en un ojo a causa de la uveítis. Los motivos más frecuente de ceguera fueron cicatrices coriorretinianas, en la mácula, y glaucoma. En adultos, en cambio, la mayor causa de ceguera es el edema macular cistoide.
Webs Relacionadas
University Medical Center
http://www.azu.nl/
British Journal of Ophthalmology
http://bjo.bmjjournals.com/