Los autores resaltan la relación entre la estructura interna de los discos y la etiología de la lumbalgia. Comparan las limitaciones diagnósticas que respecto a la ultrasonografía (USG) presentan la Resonancia Nuclear Magnética (RNM): resolución limitada e imposibilidad de imágenes dinámicas, y la discografía: de naturaleza invasiva, de efecto radiante y reducida a la visualización de los defectos anulares directamente comunicados con el núcleo discal. La USG en cambio, produce imágenes de la resolución requerida en tiempo real y su registro dinámico en flexión y extensión (las posiciones más asociadas con el dolor).
Los autores evaluaron la eficacia de la USG para la visualización discal a través de la estandarización de imágenes centradas en los niveles C7-D1 y L5-S1. De este modo determinaron que la posición óptima para lograr las imágenes señaladas fue ubicada a 1-2 cm lateral sobre la línea media dorsal en relación a la '"ventana" interlaminar. Se determinó asimismo que las imágenes más informativas se obtienen entre D11-D12 y L2-L3, con más del 50% imágenes demostrativas de la estructura discal interna. Respecto al borde discal posterior, éste fue visualizado entre los niveles C7-D1 y L5-S1, al menos el 50% de los casos.