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/ Published on April 14, 2025

Efectos bucales de las drogas

Uso recreativo de cannabis y su relación con caries y pérdida dental

El frecuente uso de cannabis en forma recreativa se asocia con un incremento en las caries coronales, las caries de superficie radicular y la pérdida dental grave.

Author: Clonan E, Shah P, Cloidt M, Laniado N.

Fuente: J Am Dent Assoc. 2025 Jan;156(1):9-16.e1. Epub 2024 Nov 24. Frequent recreational cannabis use and its association with caries and severe tooth loss

Introducción

Como resultado de la expansión de la legalización en distintos lugares del mundo, el aumento de la prevalencia de consumo y el cambio de actitudes hacia el cannabis en el público en general, cada vez se encuentran más pacientes que lo consumen.

El cannabis tiene efectos tanto positivos como negativos en el cuerpo humano. Se utiliza para aliviar el dolor y para la relajación, ayuda con la ansiedad y la depresión y tiene propiedades antieméticas.

Los receptores cannabinoides y endocannabinoides del sistema nervioso central se están estudiando activamente como posibles agentes terapéuticos para numerosas enfermedades y trastornos en medicina. Aunque los posibles beneficios para la salud bucal son un área de investigación poco explorada, se ha demostrado que su uso afecta negativamente tanto a los tejidos duros como a los blandos de la cavidad bucal.

Un número limitado de estudios ha descubierto que hay una mayor incidencia de caries en los consumidores habituales de cannabis que en los no consumidores. Se descubrió que los consumidores experimentaban xerostomía durante aproximadamente 16 horas después del uso y, por lo tanto, podían verse privados de los efectos amortiguadores beneficiosos de la saliva.

La evidencia ha demostrado que quienes consumen cannabis con frecuencia tienen hambre y a menudo consumen alimentos y bebidas dulces y cariogénicas. También se ha demostrado una asociación entre el consumo de cannabis y la enfermedad periodontal. Se han informado bolsas más profundas, mayor pérdida de inserción clínica y mayores probabilidades de periodontitis grave.

El propósito de este estudio fue examinar la asociación del consumo recreativo frecuente de cannabis (CRF) con caries coronales no tratadas, caries de superficie radicular no tratadas y pérdida de dientes grave en una muestra representada a nivel nacional de hombres y mujeres adultos en los Estados Unidos.

Métodos

La Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) está diseñada para evaluar el estado de salud y nutrición de adultos y niños en los Estados Unidos. Cada año, la población de muestra incluye aproximadamente 5000 civiles estadounidenses no institucionalizados de todas las edades que residen en los 50 estados y Washington, DC.

En este estudio, analizaron datos anónimos disponibles públicamente existentes de personas que participaron en los ciclos continuos de NHANES 2015-2016 y 2017-2018. Se incluyó a 5656 personas de entre 18 y 59 años en el momento de la evaluación, cuyos datos sobre el consumo de cannabis estaban disponibles.

El CRF es categóricamente diferente al uso de marihuana medicinal. Se identifica como "el uso de cannabis que no está prescrito por un médico". Para este estudio, se categorizó a los encuestados que consumieron marihuana o hachís al menos una vez al mes durante más de un año como usuarios CRF.

Se definió a la caries coronal no tratada como la presencia de al menos 1 diente con caries coronal no tratada. La caries radicular no tratada como la presencia de al menos 1 diente con caries radicular no tratada. La pérdida dental grave como tener menos de 9 dientes permanentes restantes que, por defecto, incluían aquellos con pérdida dental grave, así como aquellos con pérdida dental total.

Resultados

La población del estudio consistió en un total no ponderado de 5656 participantes que representan a 142,4 millones de adultos estadounidenses de entre 18 y 59 años. La edad promedio de los participantes fue de 39 años. Hubo una distribución equitativa de participantes masculinos y femeninos.

La mayoría de los participantes eran blancos no hispanos y nacidos en los EE. UU. Una proporción máxima de la muestra había obtenido más que el título de escuela secundaria, tenía una relación ingreso familiar/pobreza de 1 o más y gozaba de buena salud general.

El 69 % de la muestra informó el consumo de alcohol y aproximadamente el 20 % eran fumadores actuales de cigarrillos. La prevalencia general de caries coronales no tratadas y caries superficiales radiculares no tratadas fue del 22 % y el 11 %, respectivamente, y aproximadamente el 5 % de la población tuvo una pérdida dental grave.

El 29,34 % de la población informó CRF.

Los usuarios CRF tenían más probabilidades de ser hombres, negros no hispanos y nacidos en los EE. UU.; tener una relación de ingresos familiares a pobreza por debajo de 1; tener una mala salud general; consumir alcohol; ser fumador actual o ex fumador; y tener menos probabilidades de tener una educación más allá de la escuela secundaria. La prevalencia del uso de CRF fue más alta entre los participantes negros no hispanos (37,33 %) en comparación con otras etnias y mayor entre los hombres que entre las mujeres (34,98 % frente al 23,74 %).

Una mayor proporción de usuarios CRF que los no usuarios CRF tenían caries coronales no tratadas (27,64 % frente a 20,18 %). La proporción de usuarios de CRF que tenían caries de la superficie radicular no tratadas fue casi el doble de la proporción de no usuarios CRF (16,44 % frente a 9,03 %). De manera similar, la proporción de usuarios de CRF con pérdida grave de dientes fue mayor que la proporción de no usuarios CRF con pérdida grave de dientes (6,5 % frente a 4,23 %).

En comparación con los usuarios que no eran CRF, los usuarios CRF tenían mayores probabilidades de tener caries coronales. De manera similar, los usuarios CRF tenían mayores probabilidades de tener caries dentales superficiales sin tratar y pérdida grave de dientes.

Las asociaciones se atenuaron, pero siguieron siendo significativas después de controlar las covariables y los posibles factores de confusión. En consecuencia, los usuarios CRF tenían un 17 % más de probabilidades de tener caries coronales no tratadas, un 55 % más de probabilidades de tener caries de la superficie radicular no tratadas y un 41 % más de probabilidades de tener pérdida grave de dientes que los usuarios no CRF.

Discusión

Los datos del estudio sugieren que el uso CRF en adultos está asociado con caries coronales no tratadas, caries de la superficie radicular no tratadas y pérdida grave de dientes después de controlar los factores demográficos, el nivel socioeconómico y el consumo de alcohol. Una característica clave de este estudio fue examinar tanto las caries coronales no tratadas como las caries de la superficie radicular no tratadas junto con la pérdida grave de dientes como medidas de resultado en un grupo de mayor edad (no principalmente adolescentes y adultos jóvenes).

Se tomaron en consideración las covariables. El consumo de alcohol puede conducir a un mayor riesgo de desarrollar caries. Con respecto a la dieta, aunque juega un papel importante en el mantenimiento de la dentición natural, no es una causa del uso CRF. Por el contrario, los hallazgos de un estudio previo revelaron que el consumo de cannabis puede influir en los hábitos alimentarios y, en particular, sugirieron que el cannabis puede aumentar el grado de placer o recompensa que las personas encuentran en los alimentos con alto contenido de azúcar o grasa.

Los fumadores de cigarrillos tienen 5 veces más probabilidades que los no fumadores de consumir cannabis diariamente. Sin embargo, la evidencia sugiere que el consumo de cannabis está asociado con un aumento del inicio del hábito de fumar cigarrillos entre los no fumadores. El hábito de fumar cigarrillos puede desempeñar un papel mediador en la relación entre el uso CRF y la salud bucal.

Los resultados respaldan los datos de investigaciones previas, aunque limitadas, sobre el cannabis y la caries. Como el consumo de cannabis se asocia con una capacidad de amortiguación de saliva reducida en los usuarios en comparación con los no usuarios, con una disminución posterior en la capacidad de la saliva para proteger los dientes de las lesiones de caries, se deduce que se puede esperar una mayor prevalencia de caries en los usuarios. La investigación también ha sugerido que consumir alimentos cariogénicos en mayores cantidades y con mayor frecuencia puede aumentar el riesgo de desarrollar caries, debido a un componente psicoactivo, que actúa como un estimulante del apetito.

Según la literatura, una dieta alta en azúcar y alta frecuencia, combinada con una mala higiene bucal y visitas dentales menos frecuentes, contribuye a una mayor incidencia de caries. Las superficies lisas son particularmente propensas a la acumulación de placa, lo que puede ayudar a explicar las mayores probabilidades de caries de superficie radicular no tratada encontradas en este estudio.

A pesar de la falta de literatura, la asociación entre el uso CRF y la pérdida de dientes encontrada se alinea con lo esperado. Se ha demostrado que el consumo de cannabis se asocia a una mayor profundidad de las bolsas de sondaje, una mayor pérdida de inserción clínica y mayores probabilidades de periodontitis grave. Se descubrió que el humo de cannabis comparte muchos de los mismos componentes químicos que el humo de tabaco (es decir, carcinógenos) y se esperaría que produjera resultados similares, como inflamación crónica de la mucosa oral, leucoplasia, hiperqueratosis y leucoedema.

Entre las limitaciones, se menciona que el uso de patrones de consumo de sustancias autoinformados por parte de NHANES puede haber dado lugar a un subregistro. Tampoco se pueden hacer inferencias causales entre CRF y los resultados de salud bucal debido a la falta de temporalidad.

Conclusiones

El aumento del uso de cannabis recreativo requiere una mayor conciencia entre los profesionales. La pregunta general "¿Fuma?" puede aplicarse tanto al tabaco como al cannabis. Actualizar los cuestionarios de admisión para preguntar específicamente sobre el consumo de cannabis es un cambio simple que puede implementarse en el consultorio.

Los datos sugieren que el uso CRF está asociado con un aumento de caries coronales, caries de la superficie radicular y pérdida grave de dientes. Es probable que los profesionales de la salud se encuentren con pacientes que consumen cannabis de manera recreativa y frecuente.


Resumen objetivo: Dra. Alejandra Coarasa