Existe evidencia que la transfusión de sangre intraoperatoria puede conducir a la inmunosupresión. El objetivo de los autores fue determinar si la transfusión sanguínea influía en la sobrevida después de la esofagectomía por carcinoma.
Material y Métodos:
El grupo es estudio comprendió 234 pacientes consecutivos (175 hombre y 59 mujeres) con un edad promedio de 66 años, que recibieron esofagectomía por carcinoma, realizada por un cirujano, entre 1988 y 1998. El impacto de 41 variables de sobrevida fue determinado mediante análisis univariable y multivariable. El seguimiento fue completo (media de 19.2 meses; desviación estándar de 16 meses; rango de 0 a 129 meses).
Resultados:
La tasa de mortalidad operatoria fue del 5.6% (13 muertes). El promedio de pérdida de sangre intraoperatoria fue de 700 ml (rango 150 a 7000 ml). 161 pacientes (68.8%) recibieron transfusión sanguínea en el postoperatorio (promedio 2.6 unidades; rango de 0 a 12 unidades).
Las tasas globales de sobrevida actuarial a 1 año, 3 años y 5 años incluyendo la mortalidad operatoria fueron de 58.1%, 28.5% y 16.1% respectivamente. En el análisis univariable, los ganglios linfáticos positivos, estadio TNM, transfusión de más de 3 unidades de sangre, resección incompleta, pobre diferenciación celular tumoral, tamaño del tumor, importante pérdida de peso, sexo masculino y adenocarcinoma fueron factores negativos de sobrevida significativos (p<0.05).
En el análisis de regresión de Cox, después de excluir la mortalidad operatoria, el compromiso ganglionar (p=0.001), la resección incompleta (p=0.0001), pobre diferenciación celular (p=0.04) y transfusión de más de 3 unidades (p=0.04) fueron predictores adversos independientes de sobrevida alejada.
Conclusiones:
Además de reafirmar la importancia de la resección completa y del compromiso ganglionar, este estudio demostró que la transfusión de sangre (más de 3 unidades) puede tener un efecto adverso significativo en la sobrevida alejada después de resección esofágica por carcinoma. Todo esfuerzo debe ser realizado para limitar la cantidad de sangre transfundida a los requerimientos absolutamente esenciales.
Artículo comentado por el Dr. Rodolfo Altrudi, Editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cirugía