A partir de un reciente estudio un grupo de investigadores norteamericanos determinaron la incidencia de lesiones insospechadas del tracto urinario inferior detectadas por una cistoscopía intraoperatoria mientras se lleva a cabo el procedimiento de Burch.
Durante el estudio, los investigadores revisaron los registros de 181 mujeres que habían sido sometidas a una cirugía pelviana, que incluyó una uretropexia retropúbica para detectar una genuina incontinencia urinaria por estrés, entre el 1º de enero de 1998 y el 31 de diciembre de 1999. Todas las pacientes fueron sometidas a una citoscopía intraoperatoria al completar el procedimeinto de Burch luego de la administración de un colorante índigo carmín.
Los resultados revelaron la presencia de 6 (3.3%) lesiones del tracto urinario inferior. Cinco de estas lesiones fueron cistotomías que habían sido reconocidas durante la operación. Se detectó un uréter izquierdo obstruído a través de la cistoscopía, el cuál fue resuelto a través de la liberación de suturas reparadoras paravaginales izquierdas. Ninguna de las lesiones insospechadas que fueron detectadas a través de la citoscopía fueron atribuibles al procedimiento de Burch.
El índice de lesiones del tracto urinario inferior fue del 3.3%. Todas las lesiones, salvo una, fueron reconocidas antes de la citoscopía. Esta lesión fue atribuida a una reparación paravaginal simultánea y no al procedimiento de Burch.