Objetivo:
Evaluar los efectos de un programa de intervención designado a incrementar el uso de protectores de cadera en personas añosas residentes en hogares de ancianos.
Diseño:
Estudio controlado randomizado de grupos con 18 meses de seguimiento.
Lugar:
Hogares de ancianos de Hamburgo (25 grupos dentro del grupo de intervención; 24 en el grupo control).
Participantes:
Residentes con un alto riesgo de caídas (459 en el grupo de intervención; 483 en el grupo control).
Intervención:
Sesiones de educación individuales para el cuerpo de enfermería, que luego educaron a los residentes; provisión de 3 protectores de cadera por residente en el grupo de intervención. Atención habitual optimizada a través información breve para el cuerpo de enfermeros acerca de los protectores de cadera y provisión de 2 protectores de cadera por grupo para demostración.
Principales mediciones:
Incidencia de las fracturas de cadera.
Resultados:
El período medio de seguimiento fue de 15 meses para el grupo de intervención y de 14 meses para el grupo control. En total, 167 residentes en el grupo de intervención y 207 en el grupo control fallecieron o fueron trasladados.
Se observaron 21 fracturas de cadera en 21 (4.6%) residentes en el grupo de intervención y 42 fracturas de cadera en 39 (8.1%) residentes en el grupo control (riesgo relativo 0.57, diferencia de riesgo absoluta -3.5%, 95% IC -7.3% a 0.3%, P=0.072).
Luego del ajuste de la selección randomizada de los grupos, la proporción de caídas en sujetos que utilizaron un protector de cadera fue del 68% y del 15% respectivamente (diferencia media 53%, 38% a 67%, P=0.0001). Se registraron otras 39 fracturas en el grupo de intervención y 38 en el grupo control.
Conclusión:
La introducción de un programa de educación estructurado y la provisión de protectores de cadera gratuitos en hogares de ancianos aumenta el uso de protectores y podría reducir el número de fracturas de cadera.