Introducción |
La insuficiencia cardíaca (IC) supone una carga considerable para los pacientes y los sistemas sanitarios de todo el mundo. Los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2), como la dapagliflozina y la empagliflozina, han mostrado resultados prometedores en el tratamiento de la IC. En un amplio ensayo clínico dirigido a pacientes con diabetes tipo 2, los inhibidores de SGLT2 redujeron el riesgo de hospitalización por IC. Posteriormente, un amplio ensayo clínico dirigido a pacientes con IC con fracción de eyección reducida (IC-FEr), con o sin diabetes, demostró que los inhibidores de SGLT2 redujeron el riesgo de muerte cardiovascular (CV) y de hospitalización por IC.
En consecuencia, las directrices de 2021 de la Sociedad Europea de Cardiología, 2022 del Colegio Americano de Cardiología y 2022 de la Sociedad Coreana de Insuficiencia Cardíaca, recomiendan añadir dapagliflozina o empagliflozina al tratamiento existente de 3 fármacos, formulando así un nuevo tratamiento de 4 fármacos para la IC-FEr, independientemente del estado diabético.
Los inhibidores de SGLT2 también redujeron el riesgo de muerte CV y hospitalización por IC en un amplio ensayo clínico dirigido a pacientes con IC con fracción de eyección ligeramente reducida (IC-FEmr) o con fracción de eyección preservada (IC-FEp). Por consiguiente, se recomienda añadir empagliflozina o dapagliflozina al tratamiento farmacológico para pacientes con IC en todos los rangos de fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI).
Métodos |
Este estudio de cohorte analizó datos de una plataforma de almacenamiento de datos clínicos (CDW) que abarca ocho centros médicos afiliados a la Universidad Católica de Corea. Utilizando los códigos de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud, Décima Revisión (CIE-10), se evaluaron a todos los pacientes diagnosticados con IC entre enero de 2021 y noviembre de 2023, a quienes se les prescribió empagliflozina o dapagliflozina y se sometieron a ecocardiografía transtorácica en todos los departamentos de los ocho hospitales terciarios afiliados a la Universidad Católica de Corea.
Se incluyeron pacientes de 19 años o más, a quienes se les prescribió dapagliflozina o empagliflozina. En total, se analizaron 6964 registros de pacientes. El tratamiento se definió como al menos una prescripción de dapagliflozina o empagliflozina documentada en la historia clínica electrónica (HCE).
La población del estudio se clasificó en dos grupos según la medicación prescrita (dapagliflozina o empagliflozina) y se les realizó seguimiento durante todo el período del estudio. La población se estratificó en tres grupos según la FEVI basal, de la siguiente manera:
- Los pacientes con una FEVI del 40 % o inferior formaron el grupo de IC-FEr.
- Con una FEVI del 41 % al 49 %, el grupo de IC-FEmr.
- Con una FEVI del 50 % o superior, el grupo de IC-FEp.
Resultados |
Se incluyeron en el análisis 4930 pacientes (2465 pacientes en cada uno de los grupos de dapagliflozina y empagliflozina; edad media [DE]: 68,8 [13,4] años; 2944 hombres [59,7 %] y 1986 mujeres [40,3 %]). La duración media (DE) del tratamiento fue de 12,13 (10,41) meses y ningún paciente cambió de grupo. Las características basales estaban bien equilibradas. Los pacientes no emparejados mostraron características basales diferentes en comparación con los pacientes emparejados.
El grupo con IC-FEr incluyó a 1699 pacientes (844 en el grupo de dapagliflozina: edad media [DE], 66,4 [14,6] años, 569 hombres [67,4 %]; 855 en el grupo de empagliflozina: edad media [DE], 67,1 [13,8] años, 589 hombres [68,9 %]), sin diferencias significativas entre los grupos de tratamiento. El grupo IC-FEmr incluyó a 693 pacientes (343 en el grupo de dapagliflozina: edad media [DE]: 68,5 [13,1] años, 217 varones [63,3 %]; 350 en el grupo de empagliflozina: edad media [DE]: 67,3 [13,7] años, 237 varones [67,7 %]), sin diferencias significativas entre los grupos de tratamiento.
El grupo IC-FEp incluyó a 2538 pacientes (1278 en el grupo de dapagliflozina: edad media [DE]: 70,2 [12,5] años, 690 varones [54 %]; 1260 en el grupo de empagliflozina: edad media [DE]: 70,5 [12,9] años, 642 varones [51 %]), sin diferencias significativas entre los grupos de tratamiento. El uso de terapia médica concomitante, guiada por las guías, no mostró diferencias significativas entre los grupos de tratamiento.
La edad avanzada y el sexo femenino se observaron principalmente en el grupo con IC-FEp, mientras que el uso de betabloqueantes, inhibidores del receptor de angiotensina/neprilisina, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y antagonistas del receptor de angiotensina II, y antagonistas del receptor de mineralocorticoides fue significativamente mayor entre los pacientes con IC-FEr en comparación con aquellos con IC-FEmr o IC-FEp, lo que refleja la terapia actual guiada por las guías.
Los niveles séricos de creatinina y FEVI aumentaron significativamente desde el inicio hasta el seguimiento, sin diferencias significativas entre los grupos; el peso corporal disminuyó significativamente desde el inicio hasta el seguimiento, sin diferencias significativas entre los grupos. Los niveles de NT-proBNP no cambiaron significativamente desde el inicio hasta el seguimiento, sin diferencias significativas entre los grupos.
Resultados primarios y secundarios |
La mediana (RIC) de la duración del seguimiento fue de 16 (8,0-27,0) meses. El resultado principal (compuesto de muerte CV u hospitalización por IC) se presentó en 241 de 2465 pacientes (9,8 %) en el grupo general de dapagliflozina y en 229 de 2465 (9,3 %) en el grupo general de empagliflozina. En cuanto a los resultados secundarios, se observó muerte por causa CV en 70 pacientes (2,8 %) del grupo de dapagliflozina y en 63 pacientes (2,6 %) del grupo de empagliflozina; la muerte por cualquier causa se produjo en 132 pacientes (5,4 %) y 129 pacientes (5,2 %), respectivamente.
La hospitalización por IC, que se produjo como el primer evento tras el inicio de cada medicación, se presentó en 194 pacientes (7,9 %) y 194 pacientes (7,9 %), respectivamente; y la hospitalización por causa CV se presentó en 323 pacientes (13,1 %) y 310 pacientes (12,6 %), respectivamente.
Tras estratificar según la FEVI, el resultado primario y los resultados secundarios también fueron similares entre los grupos de tratamiento (FEVI ≤40 %: 14,9 % [126 de 844] frente a 15,4 % [132 de 855]; FEVI 41-49 %: 5 % [17 de 343] frente a 6,3 % [22 de 350; FEVI ≥50 %: 7,7 % [98 de 1278] frente a 6 % [75 de 1260], sin heterogeneidad significativa entre grupos estratificados).

Discusión |
Los hallazgos indicaron que ambos medicamentos tienen resultados similares en cuanto a muerte CV, mortalidad por cualquier causa, hospitalización por IC y hospitalización CV en todos los rangos de FEVI en pacientes con IC.
Los ensayos EMPEROR-Reduced y DAPA-HF demostraron que la empagliflozina y la dapagliflozina redujeron el riesgo de muerte CV u hospitalización por IC en pacientes con IC-FEr. Posteriormente, los ensayos EMPEROR-Preserved y DELIVER mostraron hallazgos similares en pacientes con IC-FEmr o IC-FEp.
Los resultados generales fueron comparables en estos ensayos; sin embargo, la mortalidad CV se redujo significativamente en el ensayo DAPA-HF, pero no en el ensayo EMPEROR-Reduced como resultado secundario. Estos dos ensayos difirieron en sus criterios de inclusión con respecto a los niveles de NT-proBNP y la FEVI. Las diferencias en los criterios de inclusión podrían contribuir a las discrepancias en los resultados CV. Aunque el ensayo DAPA-HF sugirió una reducción en la muerte CV, este resultado se evaluó como un criterio de valoración secundario en ambos estudios y debe considerarse generador de hipótesis, no confirmatorio.
Pocos estudios compararon los resultados de dapagliflozina y empagliflozina, y sus hallazgos carecen de coherencia. Un estudio de cohorte nacional en Corea del Sur demostró que los pacientes con diabetes tipo 2 tratados con dapagliflozina experimentaron una reducción del 12 % al 17 % en el riesgo de fibrilación auricular (FA) incidente en comparación con el uso de empagliflozina. Por el contrario, un amplio estudio de cohorte informó que la empagliflozina se asoció con un 10 % menos de riesgo del resultado compuesto de mortalidad por cualquier causa u hospitalización en comparación con dapagliflozina. Sin embargo, estos estudios presentaron limitaciones.
El presente estudio contribuye a la literatura, ya que analizó exhaustivamente los datos clínicos de pacientes que recibieron dapagliflozina o empagliflozina, detallando las características basales y los cambios en parámetros clínicos, como los niveles de creatinina, los niveles de NT-proBNP, la FEVI y el peso corporal. Al clasificar a los pacientes según la FEVI en subgrupos de IC-FEr, IC-FEm e IC-FEp, el presente estudio mostró resultados comparables con ambos fármacos en estos subgrupos. Además, los pacientes con IC-FEimp, en comparación con los pacientes con IC-FEr, se caracterizaron por una edad más joven y menos comorbilidades.
Conclusiones |
En este estudio de cohorte de pacientes con IC, la dapagliflozina y la empagliflozina obtuvieron resultados clínicos similares en el tratamiento de la IC-FEr, la IC-FEmr y la IC-FEp en un entorno clínico. Se necesitan más investigaciones y ensayos clínicos para validar estos hallazgos e informar la toma de decisiones clínicas.
Resumen y comentario objetivo: Dra. Alejandra Coarasa