Diseño:
Encuesta
Participantes:
Los miembros de la Sociedad Americana de Otorrinolaringología Pediátrica que ejercen en Estados Unidos y Canadá y que estaban inscriptos en el directorio de miembros fueron elegidos. De los 206 miembros, 24 que ejercen fuera de los Estados Unidos o Canadá y 11 que no poseen dirección de correo electrónico o ni fax fueron excluidos. Un cuestionario fue enviado por correo electrónico o fax a 171 otorrinolaringólogos pediátricos
Mediciones de resultados principales:
Preguntas concernientes a la localización de las prácticas, tipo y número de broncoscopías, indicaciones, complicaciones, y casos medicolegales.
Resultados:
Las respuestas fueron recibidas de 120 sujetos (70.2%), 3 jubilados y 2 que practicaban sólo otología, dejando 115 encuestados que completaron al menos alguna de las preguntas. La broncoscopía flexible y la rígida fueron realizadas por el 72.7% (56/77) de los encuestados en sitios académicos y por el 71.1% (27/38) en prácticas de grupo o individuales. En los últimos 12 meses, aproximadamente 10.454 broncoscopías totales fueron realizadas, 2052 broncoscopías flexibles y 9117 rígidas. Estridor, sospecha de inhalación de cuerpo extraño, y laringomalacia fueron las indicaciones más comunes para broncoscopía. De los 83 encuestados que practicaban broncoscopías rígidas y flexibles, 25 (30.1%) emplearon instrumentos tanto para manejo complejo como reiterado de cuerpos foráneos, 25 (30.1%) emplearon ambos para el manejo de pacientes con fibrosis cística, 15 (18.1%) emplearon ambos para el manejo de cuerpos foráneos simples. Las complicaciones fueron reportadas por el 15.7% de los encuestados, la más común fue la arrítmia. La familiaridad con un caso que motivó la acción medicolegal fue informada por el 32.2% de los encuestados.
Conclusiones:
La broncoscopía rígida y la flexible tienen múltiples usos en la práctica otorrinolaringológica pediátrica. Asimismo, la broncoscopía flexible parece emerger como una herramienta diagnóstica y terapéutica de uso frecuente.