Noticias médicas

Publicado el 11 de noviembre de 2006

Una terapia en experimentación

Usan marcapasos para tratar migrañas

Son para prevenir los ataques o aliviar el dolor de cabeza en los casos más severos.

NUEVA YORK (The New York Times).- En la antigua Roma, las personas que sufrían insoportables dolores de cabeza a veces eran tratadas con descargas de electricidad producidas por peces torpedo o rayas eléctricas. Los peces eléctricos han desaparecido desde hace tiempo del armamento médico y hoy los pacientes con dolores de cabeza suelen ser tratados con fármacos.

Pero recientemente, el uso de dispositivos eléctricos o electromagnéticos se ha puesto de moda entre los más prominentes investigadores sobre migrañas de los Estados Unidos. Dos diferentes tipos de esos dispositivos se encuentran en estudios clínicos a gran escala para demostrar su utilidad en pacientes con las formas más severas de migraña.

El doctor Richard B. Lipton, profesor de neurología del Colegio de Medicina Albert Einstein y director del Centro de Dolores de Cabeza Montefiore, dice que aunque existen muchas drogas para tratar este desorden o para aliviar el dolor que causan estos ataques, muchas personas no responden o no pueden tolerar sus efectos secundarios.

"Existen muchas necesidades no satisfechas -dice el doctor Lipton-. De modo que la idea de contar con dispositivos estimuladores que puedan ser usados para prevenir los dolores de cabeza o para tratarlos en forma aguda es muy atractiva para mí, y pienso que también será muy atractiva para los pacientes."

Las dos formas de abordaje estimulatorio que se encuentran en estudios clínicos son la estimulación nerviosa occipital (ONS, según sus siglas en inglés) y la estimulación magnética transcraneal (TMS).

En la ONS, un dispositivo similar a un marcapasos se conecta a electrodos colocados en la nuca, por debajo de la piel. La corriente eléctrica es transmitida por los electrodos, con el objetivo de inhibir o prevenir el dolor de la migraña.

En la TMS, un dispositivo magnético es colocado sobre la nuca y envía breves pulsos que alteran la actividad eléctrica dentro del cerebro con la esperanza de detener la migraña antes de que progrese. Este abordaje ha sido largamente estudiado en pacientes cuyas migrañas comienzan con aura -una fase premonitoria, que se caracteriza típicamente por destellos de luz u otras alteraciones visuales-.

Los expertos afirman que ambos abordajes representan una poderosa tendencia en la investigación en migraña.

Chreyl Myers, de 49 años, participa en un estudio clínico desarrollado por el Instituto Neurológico de Dolor de Cabeza de Michigan, Estados Unidos. Ella había tenido que dejar de trabajar por los ataques de migraña que la confinaron a estar en cama y recientemente recibió el implante de un estimulador occipital.

Al poco tiempo de su colocación, contó la señora Myers, comenzó a experimentar menos migrañas, y aquellas que ha sufrido han sido menos severas. "No me he librado de los dolores de cabeza", dijo, y agregó que todavía sufre "uno o dos ataques a la semana". Pero ha podido volver a trabajar algunos días de la semana.

Amanda Schaffer