Noticias médicas

/ Publicado el 21 de abril de 2002

Conclusiones de un encuentro de pediatras en Bariloche

Una vacuna disminuye el 87% de las infecciones causadas por el neumococo

Brinda protección contra la meningitis y las neumonías, que pueden ser mortales o dejar secuelas. No integra el calendario oficial. Prestigiosas asociaciones médicas la recomiendan.

Fuente: La Nación

En un clima distendido, como no podía ser de otro modo en las confortables instalaciones del hotel Llao-Llao, ayer se reunió un grupo de 30 prestigiosos pediatras argentinos para intercambiar información sobre un tema que los preocupa: el neumococo, bacteria productora de numerosas infecciones frente a las que son especialmente lábiles los más chiquitos, aquellos que aún no cumplieron los dos años, entre quienes produce el 80% de los cuadros infecciosos del tracto respiratorio superior e inferior.

En el nivel global la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el S. pneumoniae o nmeumococo es responsable del 20 al 25% de las muertes de niños menores de 5 años.

"En nuestro país este germen es uno de los agentes causales más habituales -en orden de frecuencia- de otitis medias, neumonías, bacteriemias (un cuadro grave que implica el pasaje de la bacteria por la sangre) y meningitis", afirma a LA NACION el doctor Eduardo López, jefe de la División Infectología del hospital Ricardo Gutiérrez.

"El caso más dramático lo constituyen seguramente las meningitis bacterianas neumocóccicas, que ocasionan 538 casos anuales en la Argentina. La mortalidad por esta meningitis oscila entre el 15 y el 20% (1,7 niño menor de dos años muere cada semana debido a esta causa). Un 30% de los pequeños pacientes sobrevive, pero queda con secuelas neurológicas severas, que impactan sobre la escolaridad."

Debido a este panorama existió siempre preocupación por lograr algún agente inmunizador que permitiera evitar la acción deletérea del neumococo y que, a diferencia de la vacuna de la que ya se disponía, pudiera estimular la memoria inmunológica en menores de dos años.

En 2000, la Food and Drug Administration (FDA) norteamericana, organismo regulador de medicamentos y alimentos en los Estados Unidos, aprobó la primera vacuna antineumocóccica heptavalente conjugada: eso significa que protege contra siete de los serotipos más agresivos del neumococo y que estimula las células T o linfocitos del timo, que sí tienen memoria inmunológica y defenderán a los más chiquitos ante la bacteria.

Desde el momento de su aprobación se realizaron en los Estados Unidos distintos estudios para analizar la eficacia de su poder inmunizador y las primeras conclusiones están listas: la nueva vacuna disminuyó en más del 87% las enfermedades neumocóccicas invasivas en bebes menores de un año y en un 62% en chiquitos de menos de cinco años.

Según Steven Black, autor de una investigación publicada en el número de diciembre de la revista Pediatric Infectious Disease Journal, "la enfermedad neumocóccica en la infancia es una preocupación creciente para los padres de todo el mundo y la inmunización de rutina ayudará a salvar la vida de miles de chiquitos".

Black, del Kaiser Permanent Vaccine Study Center, en San Francisco, California, Estados Unidos, comparó chicos vacunados y no vacunados (durante el período anterior a la aprobación) durante cuatro años. La incidencia de la infección en menores de dos años disminuyó de 82 a 113 casos por cada 100 mil por año (antes de la introducción de la vacuna) a 38 casos.

"El Kaiser Permanent -añade el doctor Roberto Debbag, médico principal del Servicio de Infectología del hospital Garrahan y coordinador del Departamento de Vacunas de la Fundación de Centros de Estudios Infectológicos (Funcei)- agrupa a los distintos sistemas de seguro social de California y otras regiones de Estados Unidos. Allí se estudió a más de 30 mil chicos."

Debbag agrega que la vacunación también habría impactado indirectamente en la población no vacunada, que estuvo menos expuesta a la bacteria debido a la cantidad de niños inmunizados que no contrajeron (ni contagiaron) enfermedades.

Por otra parte, el infectólogo explica que en los Estados Unidos la vacuna antineumocóccica conjugada es recomendada por la Academia Americana de Pediatría y el Comité de Recomendaciones de Prácticas de Inmunización de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades y que en varios países europeos también se la recomienda y reconoce en el nivel oficial.

Costos y beneficios

"En la Argentina la vacuna no está incluida en el calendario oficial y es el pediatra quien debe decidir si recomienda su aplicación -añade Debbag-. La mayoría de los servicios de medicina prepaga y algunas obras sociales la reconocen dentro del programa materno infantil."

El doctor López explica que la vacuna da títulos de anticuerpos por largo tiempo: "Son tres dosis a los dos, cuatro y seis meses más un refuerzo después del año -aclara-. Si el niño que la recibe tiene entre uno y dos años deben aplicársele dos dosis y no tiene que recibir más inmunización después. Si tiene más de 5 años también puede recibirla y se da una sola dosis; en principio sirve de por vida, aunque esto deberán confirmarlo las investigaciones."

El precio de cada dosis es de alrededor de 80 pesos. López acepta que en estos días se trata de una cifra que puede impresionar.

"Pero pensemos -dice- que solamente internar a un chico por neumonía cuesta $ 200 diarios más estudios, más medicación, y son diez días como mínimo si no hay complicaciones. La meningitis supone entre 14 y 21 días de internación, además de que puede dejar secuelas neurológicas, y esto demanda tratamientos muy costosos. Es decir: cuando analizamos costos y beneficios se ve que es más barato vacunar que tener una neumonía, o una meningitis, o una otitis media, una afección producida en un 40% de los casos por el neumococo en nuestro país y que puede transformarse en recurrente y provocar hipoacusia y trastornos de lectoescritura y aprendizaje."