Las investigaciones con este tipo de proteínas han mostrado que ayudan a combatir la neuropatía motora o el daño causado por el ictus.
En sus experimentos, los autores utilizaron con éxito una de estas proteínas, llamada Hsp27, para reducir la muerte de células en el cerebro de animales. Ratones manipulados para presentar elevados niveles de Hsp27 en el cerebro, la médula espinal y otros tejidos presentaron menores tasas de muerte y de muerte celular cerebral tras haberles inyectado una sustancia tóxica que daña las células. El efecto protector, que se comprobó sobre todo en el hipocampo, también se observó al inyectar directamente la proteína en el cerebro.
Los autores creen que un fármaco diseñado para incrementar los niveles de proteína en el cerebro frenaría la progresión de distintas enfermedades neurodegenerativas.
Webs Relacionadas
Journal of Biological Chemistry
http://www.jbc.org/
Imperial College London
http://www.ic.ac.uk/