Investigando con ratones, crearon mutaciones específicas en una molécula que se encuentra en la superficie de las células y que está implicada en la regulación del sistema inmunitario. La molécula es un receptor llamado gp130 que actúa como "antena" molecular y transmite instrucciones a las células desde las citocinas.
Observaron que los ratones con mutaciones en la gp130 desarrollaron cambios celulares y otros síntomas similares a los del cáncer gástrico y la EII humana. Consideran su hallazgo sorprendente, ya que estudios previos han rechazado la idea de que la proteína gp130 desempeñe algún papel protector frente al cáncer de estómago y la EII. Sin embargo, su experimento muestra lo contrario, pues en los animales se ha comprobado que interferir en el sistema de señales en el que participa la proteína se asocia a una prevalencia del 100% de los estadios precoces del cáncer gástrico.
Webs Relacionadas
University of Melbourne
http://www.unimelb.edu.au/
Nature Medicine
http://www.nature.com/nm/