WASHINGTON.- De no existir medidas de prevención efectivas, una pandemia como la que amenaza provocar la gripe aviaria podría afectar a 500 millones de personas en todo el mundo y causar la muerte de 4 millones en apenas cinco meses, según un estudio realizado por científicos de la Universidad Pierre et Marie Curie de París, en Francia.
Sus resultados fueron presentados ayer en la 45° Conferencia Interciencias sobre Agentes Antimicrobianos y Quimioterapia, que se realiza en esta ciudad y en la que también se presentarán alentadores estudios en animales con dos vacunas y un medicamento, aún experimentales, que demostraron ser altamente efectivos para combatir una cepa de gripe aviaria capaz de desatar la temida pandemia.
Para calcular el impacto de una pandemia de gripe, los investigadores dirigidos por Antoine Flahaoult, investigador del Inserm (el equivalente francés del Conicet), usaron modelos matemáticos para estimar qué pasaría si una cepa como la que desató la pandemia de gripe de 1968 o "gripe de Hong Kong" ingresara en el tráfico aéreo actual y visitara las 52 principales ciudades del planeta. Según el estudio, la vacunación con una vacuna efectiva sólo evitaría el 40% de los 500 millones de contagios y los 4 millones de muertos estimados.
En este escenario, las medidas de aislamiento y de reducción del tráfico aéreo que ya forman parte de los programas de prevención de varias naciones tendrían un bajo impacto: sólo reducirían los efectos de la pandemia en 9 y 1%, respectivamente. En todo caso, su mayor utilidad sería reducir unos 19 días la distribución global del virus. "Demorar la llegada de las diferentes olas de la pandemia ayudaría a vacunar a tiempo a la población", escribió Flahaoult en las conclusiones del estudio.
En tanto, investigadores de la compañía Molecular Express, de Los Angeles (EE.UU.), desarrollaron una vacuna capaz de brindar protección contra al menos tres cepas de gripe aviaria, VesiVax, que en ratones demostró que provee inmunidad contra las cepas H1N1, H9N2 y la temida H5N1, que ya causó más de 40 muertes en el sudeste asiático.
Esta vacuna, financiada por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, busca despertar la atención del sistema inmunológico, a través de ciertas proteínas virales (M2eA), cuya principal ventaja es, según los investigadores dirigidos por el doctor William Ernst, "ser menos susceptible a mutaciones". La vacuna podría administrarse por vía nasal.
Otra vacuna, GelVac, sería administrada en forma de spray nasal si prueba su efectividad en humanos. Desarrollada por investigadores de la empresa DelSite Biotechnologies, demostró brindar gran protección contra los virus de influenza H5: una sola inyección redujo más de 100 veces la presencia viral en los pulmones de ratones, según un estudio presentado en esta conferencia.
Un estudio previo, realizado en mayo último en humanos y en el que este sistema de administración nasal fue probado sin los antígenos capaces de brindar inmunidad, demostró que esta segunda vacuna es un método seguro y aceptable de inmunización.
Por último, la compañía Gemini Science, con sede en San Diego (EE.UU.), también presentó resultados alentadores con un anticuerpo monoclonal humano capaz de brindar inmunidad contra cepas de influenza del grupo A, dentro de la que se cuentan las temidas gripes aviarias H5N1 y H9N2. Como la VesiVax, esta vacuna ayuda al sistema inmunológico a reconocer una proteína viral del grupo M2, que se caracteriza por mutar poco y estar presente en múltiples cepas de infuenza.
"Los estudios muestran que nuestro anticuerpo monoclonal protegió a ratones de dosis letales de virus influenza -dijo Rongfang Wang, autor principal del estudio-. La capacidad de replicación viral fue reducida hasta 45.000 veces en los pulmones de los ratones." Este anticuerpo antiM2 podría no sólo ser usado para prevenir la infección, sino también como tratamiento para las personas ya infectadas.
Pero aunque los resultados con estas nuevas vacunas son alentadores, todavía hace falta que superen la prueba definitiva: demostrar que son tan efectivas en seres humanos como lo han sido en ratones. Aquí, en esta ciudad, que reúne a más de 9000 infectólogos y microbiólogos y donde el sol no alcanza a derretir la nieve que se acumula a los costados de las calles, la temporada de gripe ya ha comenzado.
Por Sebastián A. Ríos
Enviado especial