Noticias médicas

Publicado el 24 de julio de 2005

Hallazgo

Una nueva hormona que "apaga" el hambre

La produce el intestino delgado

Investigadores británicos utilizaron inyecciones de una hormona digestiva, la oxyntomodulina, para reducir el peso corporal y la ingestión calórica en voluntarios con sobrepeso. La hormona fue hallada en el intestino delgado y ofrece un avance crucial para enfrentar la creciente epidemia de obesidad, afirman científicos ingleses en un artículo publicado en la revista Diabetes. Normalmente liberada por el intestino delgado cuando ingerimos alimentos, envía al cerebro la señal de que ya se ha comido suficiente.

El profesor Steve Bloom, investigador superior del Imperial College y del Hammersmith Hospital, afirma: "El descubrimiento de la oxyntomudulina puede ser efectivo para reducir el peso y un paso importante para enfrentar los crecientes niveles de obesidad. No sólo es natural, sino que no tiene virtualmente efectos colaterales. A pesar de esto, todavía necesitamos realizar estudios clínicos más amplios para probar su efectividad en períodos más largos".

Las inyecciones de oxyntomodulina tres veces diarias, durante cuatro semanas, redujeron el peso de 14 voluntarios unos 2,3 kg en promedio. La ingestión energética del grupo de prueba se redujo alrededor de 170 kcal después de la primera inyección, a 250 kcal al final de las cuatro semanas. Los investigadores también descubrieron que los voluntarios sentían menos hambre sin sufrir una reducción de la palatabilidad de los alimentos.

El equipo analizó los parámetros fisiológicos de 26 voluntarios en un estudio a doble ciego. El grupo bajo tratamiento se administraba oxyntomodulina 30 minutos antes de cada comida. El grupo de control, una solución salina con la misma frecuencia y en el mismo período.

Los creadores de la terapia están preocupados, sin embargo, de que la droga sea tan efectiva que se la use en exceso en busca de la figura perfecta. El doctor David Haslam, jefe del National Obesity Forum, afirmó: "Es todavía demasiado temprano para saludarla como una cura milagrosa, pero estoy interesado de escuchar más acerca de este tratamiento que tiene posibilidades de convertirse en una nueva herramienta en nuestro gabinete".

El profesor Bloom ya creó una compañía, Thiakis, para comercializar el descubrimiento. El estudio fue solventado con subsidios del Wellcome Trust y el Medical Research Council.