Algunos estudios habían mostrado que más del 70% de los individuos a los que se les había prescrito el fármaco después de un infarto de miocardio continuaban tomando la medicación, pero un estudio presentado en el congreso muestra que la situación real es diferente.
En total, se observó que la mitad de los pacientes tomaban el fármaco como se les aconsejó. Un 22% tomaba sólo algunas dosis y el 27% dejaba de tomarlo.
El hallazgo demuestra la diferencia entre los resultados obtenidos en grandes estudios clínicos, que refieren un gran seguimiento del tratamiento, y los datos reales.
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Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología
http://www.escardio.org/