En el marco de los Cursos de Humanidades Contemporáneas de la Universidad Autónoma de Madrid, los expertos advierten de que una vida demasiado ajetreada, especialmente en el campo laboral, puede originar una disfunción eréctil.
Según el estudio, el estrés y la ansiedad inciden negativamente en el mecanismo neurovascular de la erección del pene e incluso favorecer la disminución de testosterona. "El estrés, ya sea laboral, familiar o de cualquier otra índole, disminuye los niveles de testosterona de los varones, lo que puede derivar en un problema de disfunción eréctil", apunta el Dr. Ángel Luis Montejo, psiquiatra y coordinador de este grupo de estudio.