El uso de estas células ha dado lugar a niveles terapéuticos sostenidos de factor VIII en ratones y, en consecuencia, los autores consideran que pueden constituir una estrategia terapéutica eficaz para la hemofilia A humana, según escriben en "Blood".
El proceso consiste en recolectar las BOEC de una muestra de sangre del paciente. El uso de células autólogas elimina las preocupaciones de compatibilidad inmunológica. Esas células se cultivan en el laboratorio y se infectan con un vector plásmido no viral que contiene el gen del factor VIII de coagulación. Tras dejarlas crecer se transfieren al paciente, donde se alojan en la médula ósea y el bazo y comienzan a dividirse.
Los resultados obtenidos en ratones con este procedimiento son muy prometedores, a juicio de los invetigadores, pues tras el tratamiento se observaron niveles de factor VIII completamente normales.
Webs Relacionadas
University of Minnesota
http://www1.umn.edu/systemwide/indexsys.shtml
Blood
http://www.bloodjournal.org/