Para algunos es sólo una referencia científica, pero en el mundo entero muchos reconocemos la trascendencia e impacto científico que marcó la historia contemporánea de la odontología. Me refiero a los trabajos del maestro, investigador, científico y gran comunicador Harald Löe.
Harald Löe nació el 19 de julio de 1926 en la ciudad de Steinkjer, cerca de Trondheim, en Noruega, donde creció junto con su hermana. Durante la Segunda Guerra Mundial se matriculó en el Consejo de Resistencia Noruega, en el que junto a un patriótico grupo liberaron el castillo de Akershus en Oslo, lo cual marcó la liberación de Noruega en el final de la guerra. Después de tal conflicto bélico ingresó a la Universidad de Oslo, donde recibió su título (DDS) en 1952. El profesor Jens Wærhaug fue su mentor y con quien aprendió el razonamiento y la crítica de las hipótesis basadas en la experimentación. En 1961 emigró a la Universidad de Illinois, en Chicago, para complementar su doctorado (PhD) con una tesis sobre la formación del tejido óseo. A los 35 años de edad el doctor Harald fue invitado a regresar a Dinamarca para integrarse al recién fundado Royal Dental College en Arhus, donde fue profesor y presidente hasta 1972.
Precisamente en la década de los sesenta inicia su activo periodo de investigación gracias a su capacidad y visión científica, pues realiza una cadena de importantes estudios clínicos que fueron publicados con excepcional claridad, lo que permitió que fueran difundidos ampliamente en todo el mundo. A la fecha no puede haber un odontólogo que no hubiese al menos escuchado su clásica obra Gingivitis experimental, elaborada con sus alumnos en 1965. Esta publicación fue la piedra angular para efectuar innumerables trabajos científicos basados en la causa-efecto entre la placa bacteriana y la gingivitis, por lo que las estrategias de prevención en el campo de la odontología cambiaron significativamente para tomar los criterios basados en las evidencias de sus investigaciones. No obstante, a más de 40 años de la publicación de su trabajo clásico, sigue siendo ampliamente referenciado en la literatura científica, por lo que es fácil reconocer que lo más importante de sus aportaciones es que millones de pacientes en el mundo se han beneficiado en los aspectos preventivos y previsibles como resultado directo de los procedimientos clínicos y tratamientos basados en la prevención y mantenimiento higiénico para controlar sistemáticamente la placa bacteriana. Bajo la misma visión clínica llevó a cabo una investigación sobre la historia natural de la periodontitis (1969) en los trabajadores de las plantaciones de té en Sri Lanka y en Oslo, a la que le dio un seguimiento clínico prácticamente hasta que falleció. En este proyecto participaron numerosos investigadores de diversas partes del mundo.
En 1982, el doctor Harald Löe fue nombrado director del National Institute of Dental Research, NIH, Bethesda, Maryland, donde trabajó hasta 1994. Durante ese tiempo el Gobierno permitió la aplicación de sus programas a los modelos de educación e investigación en todo Estados Unidos de Norteamérica, lo que ha tenido gran éxito para normar y regir políticas de salud en programas gubernamentales a nivel internacional.
El doctor Löe publicó cerca de 400 artículos que siguen siendo un activo contribuyente a la literatura científica en el campo de la medicina. Löe recibió numerosos premios y honores, incluido el Knight-hoods, otorgado por su majestad la Reina Margarita II de Dinamarca en 1972 y por su majestad el Rey Olav de Noruega en 1989. El presidente George Bush lo honró en 1991. Más de 20 sociedades profesionales nacionales e internacionales lo nombraron miembro honorario, y fueron al menos 17 doctorados Honoris Causa los que se le otorgaron al doctor Harald Löe, incluidos títulos de universidades escandinavas, europeas y americanas, así como el Instituto de Ciencias Médicas de la Universidad de Beijing.
El doctor Harald Löe falleció el 9 de agosto de 2008 en su casa de verano cerca de Oslo, Noruega a causa de un derrame cerebral masivo, poco después de festejar con su esposa y familia sus 60 años de matrimonio. La comunidad odontológica ha perdido realmente a una personalidad y un gigante de la ciencia odontológica, un pionero en la investigación y un propulsor de la evidencia. Aquellos que tuvimos la suerte de conocerlo, leerlo y aprender de sus conocimientos, pudimos poner en práctica sus preceptos y lo mantendremos en nuestra mente cada vez que aplicamos una acción preventiva que represente un beneficio para la salud de nuestros pacientes.
Bibliografía
1 Lang N, Kornman K, Karring T. Obituary for Harald Löe. Clinical Oral Implants Research 200;819, 1091-1092.
2 Lang N, Kornman K, Karring T. In Memoriam Harald Löe. Journal of Periodontology 2008;79, 2011–2012.
3 Lang N, Kornman K, Karring T. In Memoriam Harald Löe. J Clin Periodontol 2008; 35: 921–922.