Crearon ratones genéticamente manipulados para carecer de dicho gen y observaron que los roedores desarrollaban una inflamación de las vías aéreas similar al asma en el ser humano, por lo que creen que el T-bet puede constituir una nueva diana terapéutica para el tratamiento de la enfermedad.
Tras exponer a los ratones a metacolina, fármaco que constriñe las vías aéreas, éstas se cerraron más en los ratones que carecían de una o las dos copias del gen que los roedores no manipulados genéticamente. Asimismo, los primeros también mostraron cambios físicos en las vías aéreas similares a los que se observan en el asma crónica.
Los autores añaden que el ser humano tiene un gen similar localizado en el cromosoma 11. Ahora se tendrá que comprobar si su papel es el mismo en los roedores que en las personas.
Webs Relacionadas
Science
http://www.sciencemag.org/
Harvard School of Public Health
http://www.hsph.harvard.edu/