Las mujeres judías asquenazí que presentan cáncer de ovario viven significativamente más tiempo si portan mutaciones específicas de los genes BRCA1 o BRCA2 que se sabe que aumentan los riesgos de cáncer de mama, según publica el “Journal of Clinical Oncology".
Tras seguir durante cinco años a un grupo de mujeres judías asquenazí que presentaban cáncer de ovario, los investigadores de Chaim Sheba Medical Center (Israel) indicaron que las pacientes portadoras de mutaciones BRCA1 o BRCA2 eran 29% menos propensas a morir por la enfermedad.
Los autores compararon la supervivencia a 5 años de 213 pacientes con cáncer de ovario portadoras de las mutaciones y de 392 pacientes con cáncer de ovario no portadoras.
Tras 5 años de seguimiento casi la mitad (46%) de las portadoras había sobrevivido, en comparación con alrededor de un tercio (34.4%) de las no portadoras de las mutaciones. La supervivencia media fue de casi 54 meses para las mujeres que portaban la mutación y de solo unos 38 meses para las no portadoras. La supervivencia difirió más intensamente para las mujeres a las que se les había diagnosticado enfermedad más avanzada (etapa III o IV), pues las portadoras tuvieron índices de supervivencia a cinco años de 38,1% frente a 24,5% para las no portadoras. Otros factores, como la edad y el tamaño del tumor, no alteraron el efecto de la mutación genética.
Los investigadores también evaluaron la supervivencia al cáncer de ovario dependiendo de si las mujeres tenían la mutación BRCA1 o BRCA2. Las mujeres que tenían las mutaciones BRCA1 vivieron una media de poco más de 45 meses, mientras que las mujeres que tenían las mutaciones BRCA2 vivieron en promedio 52.5 meses.
"Estos hallazgos son noticias alentadoras para las portadoras de mutaciones BRCA", afirmó el Dr. Siegal Sadetzki. "Es posible que las pacientes que tienen estas mutaciones respondan mejor a la quimioterapia y esperamos, en cuanto aprendamos más sobre los mecanismos de esta respuesta, que individualizar el tratamiento mejorará aún más la supervivencia".