Noticias médicas

Publicado el 26 de julio de 2004

OMS

Un experto de la OMS confía en que la buena supervisión del SRAS evitará otro gran brote de la enfermedad

El director del programa de erradicación de la polio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), David Heymann, se mostró esperanzado de que la buena supervisión desplegada para controlar la expansión del SRAS (síndrome respiratorio agudo severo) evitará que se produzcan nuevos grandes brotes.

El director del programa de erradicación de la polio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), David Heymann, se mostró esperanzado de que la buena supervisión desplegada para controlar la expansión del SRAS (síndrome respiratorio agudo severo) evitará que se produzcan nuevos grandes brotes.

Durante su intervención en los curso que la Universidad Complutense de Madrid celebra en San Lorenzo de El Escorial, Heymann afirmó que la organización para la que trabaja quería evitar a toda costa que el SRAS se convirtiera en una enfermedad endémica como sucedió con el sida, por lo que se realizaron todo tipo de actividades para contenerlo y se recurrió a socios de todo el mundo y a expertos de varios países para controlar su dispersión, logrando que no se extendiera a países con malos sistemas de salud.

Recordó que la mejor solución para evitar que se propaguen estas enfermedades infecciosas reemergentes es la detección y el control locales y señaló que si China hubiera respondido al brote de enfermedad respiratoria a tiempo, esta no se habría propagado por el mundo. Así, recordó que la OMS conocía desde el 15 de marzo de 2003 la existencia de la neumonía atípica así como su rápida progresión y subrayó que una enfermedad infecciosa en un país en cualquier lugar del mundo, "puede ser un problema para todos".

Heymann advirtió que el número de fallecidos anualmente por gripe asciende al medio millón de personas y afirmó que las enfermedades infecciosas son la causa del 45% de las muertes en países desarrollados, señalando las seis que "realmente matan": sida, diarrea, tuberculosis, malaria y sarampión. "Salvo para esta última, no tenemos vacuna para las otras y todavía no hemos establecido acceso a los fármacos para tratarlos en los países en desarrollo, lo que es culpa de los estados industrializados", añadió.

Además, hizo un repaso de la llamada "gripe española", que apareció en 1918 con las tropas que viajaban durante la primera guerra mundial y que causó 40 millones de muertes. Por aquel entonces, era una nueva gripe que procedía probablemente de patos o cerdos que se extendió a los humanos y que provocó dos pandemias en 1957 y 1978.

Por otro lado, explicó que el problema de la pandemia es que requiere seis meses desde el momento de identificación hasta el momento de tener producida la vacuna en suficiente cantidad.

Según Heymann, las enfermedades reemergentes cuestan gran cantidad de dinero a las economías, matan a las personas y producen mucho sufrimiento humano. En este punto puso como ejemplo la enfermedad de las vacas locas, que costó 2.000 millones de dólares, el virus porcino malayo o el cólera de 1991 que afectó a Perú y que costó más de 700 millones por las barreras arancelarias que se pusieron a cualquier producto del mar que viniera de Perú.

Heymann concluyó su exposición haciendo memoria de las enfermedades infecciosas más problemáticas de los últimos años, entre las que destacó la "malaria del aeropuerto", la fiebre del Nilo occidental, que transmiten los mosquitos de aves a humanos, enfermedad endémica en Estados Unidos, México o Canadá y antes restringida a África, o el Ébola.

Webs Relacionadas
 OMS 
http://www.who.int/
Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid
http://www.ucm.es/info/cv/