Un trabajo publicado en "The New England Journal of Medicine" pone de manifiesto la necesidad de abordar la diabetes de forma intensiva y multifactorial, ya que es la mejor estrategia de reducir el riesgo cardiovascular de los pacientes.
Cuanto más ambiciosos sean los objetivos del tratamiento en relación con la reducción de la presión arterial, el colesterol y la glucosa, menos probabilidades tendrá el paciente diabético de presentar problemas cardiovasculares.
Los autores del estudio trabajan en el Centro de Diabetes Steno (Dinamarca). Durante la investigación se ofreció a un grupo de participantes un tratamiento intensivo con seguimiento a cargo de un equipo formado por un médico, un profesional de enfermería y un dietista, con el objetivo de ayudar a los pacientes a cumplir con la medicación y mantener hábitos sanos basados en dieta y ejercicio.
Otro grupo de pacientes fue sometido a tratamiento y seguimiento menos ambiciosos y sólo eran atendidos por el médico en cada consulta, si bien ambos grupos de participantes fueron consultados aproximadamente el mismo número de veces.
Todos ellos presentaban diabetes tipo 2 y eran considerados de alto riesgo cardiovascular, ya que presentaban microalbuminuria.
Los pacientes sometidos a tratamiento intensivo recibieron medicación antihipertensiva –básicamente un inhibidor de la ECA-, independientemente de ser o no hipertensos, y aquellos con hipercolesterolemia fueron tratados con hipolipemiantes.
En el otro grupo sólo se trató con inhibidores de la ECA a los afectados por hipertensión arterial. También se les ofreció la posibilidad de recibir otros fármacos antihipertensivos e hipolipemiantes, aunque el uso de esta medicación fue mucho menor que en el primer grupo y a menores dosis.
El seguimiento de los 160 participantes fue de 8 años, y los resultados revelan que el riesgo de experimentar un problema cardiovascular fue en el primer grupo un 50% inferior que en el segundo. Por ello, concluyen que una intervención intensiva a largo plazo, con objetivos marcados y dirigida a distintos factores de riesgo reduce a la mitad el riesgo cardiovascular y microvascular en pacientes con diabetes tipo 2 y microalbuminuria.
New England Journal of Medicine 2003;348:383-393
Webs Relacionadas
New England Journal of Medicine