Este trabajo, publicado en "The Lancet", incluyó a más de 3.500 chicos de 9 a 16 años. Tras un seguimiento de cinco años, 265 fueron diagnosticados de asma. Los resultados mostraron que la prevalencia de esta patología era superior en los chicos que residían en zonas con elevadas concentraciones de ozono, hasta el punto que los practicantes de tres o más deportes tenían tres veces mayor riesgo de desarrollar asma. Por el contrario, los chicos que vivían en zonas con bajas concentraciones de ozono no tenían un riesgo incrementado, independientemente de la intensidad de la práctica deportiva.
No obstante, "nadie debería dejar de hacer deporte por estos resultados explican los autores-, sino limitar la actividad deportiva al aire libre en los días de concentraciones elevadas de ozono". En este sentido, recuerdan que los periódicos del sur de California, una zona de elevada contaminación ambiental, publican cada día los niveles de contaminación del aire y que los colegios de esta zona del estado ya están advertidos de este riesgo.
Webs Relacionadas
University of Southern California, Los Ángeles
http://www.usc.edu/
The Lancet
http://www.thelancet.com/
Cita: Lancet 2002;359:386-391