Medical News

/ Published on February 11, 2009

"JAMA"

Un diagnóstico puede fomentar cambios en el estilo de vida

Un estudio encontró que es más probable que los fumadores y los obesos cambien cuando reciben malas noticias sobre su salud.

Ser diagnosticado con una afección grave como una enfermedad cardiaca o diabetes puede impulsar a los adultos de mediana edad o mayores a realizar cambios en la conducta de salud, como dejar de fumar o perder peso, según un estudio de la Universidad de Yale.

Los investigadores analizaron datos del Estudio de salud y jubilación, en el que participan a adultos de mediana edad y mayores que fueron encuestados al menos dos veces entre 1992 y 2000. Las encuestas incluyeron a 20,221 personas con sobrepeso u obesas menores de 75 años, y 7,764 fumadores.

Durante el periodo de la encuesta, el 18 por ciento de los fumadores abandonaron el hábito, y el índice de masa corporal (IMC) promedio de los respondientes con sobrepeso u obesos aumentó en 0.04 unidades. Alrededor del trece por ciento de los fumadores fueron diagnosticados con accidente cerebrovascular, cáncer, enfermedad pulmonar, enfermedad cardiaca o diabetes. Alrededor del ocho por ciento de las personas con sobrepeso u obesas fueron diagnosticados con enfermedad pulmonar, enfermedad cardiaca o diabetes.

Los investigadores de la Yale encontraron que las personas recién diagnosticadas con problemas de salud eran más propensas a cambiar sus hábitos de salud que las que no tenían un nuevo diagnóstico. Los fumadores recién diagnosticados con al menos una afección eran 3.2 veces más propensos a dejar de fumar que los que no habían recibido tal diagnóstico. Las personas con sobrepeso u obesas diagnosticadas con al menos una afección perdieron en promedio de dos a tres libras (0.90 a 1.30 kilos, aproximadamente) que las que no tenían tal diagnóstico.

Los diagnósticos múltiples aumentaron las probabilidades de cambios en la conducta de salud. Los fumadores con diagnósticos múltiples eran 6.1 veces más propensos a dejar de fumar que los que no tenían nuevos diagnósticos. Las personas con sobrepeso u obesas con un diagnóstico perdieron un promedio de 0.34 unidades del IMC, mientras que los que tenían más de un diagnóstico perdieron un promedio de 0.64 unidades de IMC.

Los hallazgos aparecen en la edición del 9 de febrero de Archives of Internal Medicine.

"Dirigirse a los individuos con diagnósticos recientes podría ser particularmente eficaz entre los individuos de mediana edad y mayores, que tienen cada vez más probabilidades de recibir un diagnóstico importante o ser hospitalizados mientras envejecen", escribió la autora del estudio Patricia S. Keenan, de la Facultad de medicina y la Facultad de salud pública de la Yale.

"Los individuos con nuevos eventos adversos de salud son abordables a través de contacto con el sistema de atención de salud o a través de Internet u otra información escrita sobre su enfermedad, y este estudio sugiere que están más motivados para cambiar sus hábitos de salud".


El Mundo, España

CAMBIAR LOS HÁBITOS DE VIDA MENOS SALUDABLES
El miedo es efectivo contra el tabaco, pero no contra el sobrepeso

Tras un infarto cerebral, los fumadores son tres veces más propensos a dejar su adicción.
"El consejo del médico tiene un impacto limitado", según varios investigadores.

CRISTINA G. LUCIO
Sufrir un infarto u oír la palabra cáncer en el diagnóstico del médico consigue que muchos fumadores abandonen el tabaco. Sin embargo, el miedo no parece tener los mismos efectos contra el sobrepeso, según un reciente estudio.

Este trabajo, cuyas conclusiones se publican en el último número de la revista ''Archives of Internal Medicine'', partió de la hipótesis de que sufrir un ''aviso'' del organismo ayuda a las personas a cambiar sus hábitos de vida menos saludables.

Para averiguarlo, un equipo de investigadores dirigido por Patricia Keenan, de la Universidad de Yale (Estados Unidos), analizó los datos médicos de una extensa muestra de adultos, entre los que se incluían 20.221 individuos con sobrepeso y 7.764 fumadores.

Los resultados de su trabajo mostraron que, tras sufrir un infarto cerebral o sufrir un diagnóstico de cardiopatía, cáncer o enfermedad pulmonar, los fumadores eran tres veces más propensos a dejar su adicción.

Al evaluar los datos, los investigadores también comprobaron que los pacientes con sobrepeso que descubrían un trastorno grave, como la diabetes o una enfermedad cardiovascular también conseguían reducir su peso. Sin embargo, estas pérdidas no eran muy altas. Según sus datos, los individuos con diabetes analizados perdían algo menos de dos kilos tras conocer su dolencia y la reducción apenas llegaba al kilo y medio en los participantes a los que se le diagnosticó un problema de corazón.

"Esto hace preguntarse si la pérdida de peso fue realmente el resultado de una mayor motivación del paciente o, en cambio, se debió a los cambios fisiológicos asociados a patologías como la diabetes", exponen Sherry Pagoto y Judith Ockene, autoras de un editorial que acompaña a este trabajo en la revista médica.

Según sugieren, una de las razones que podría influir en esta escasa reducción de peso es que "el consejo del médico tiene un impacto limitado". "Son necesarios servicios de apoyo especializado con los que los pacientes puedan contar", remarcan.

Keenan coincide con su punto de vista. "Las autoridades y los especialistas deberían considerar distintos esfuerzos adicionales que tengan como objetivo informar sobre los beneficios de adoptar hábitos de vida saludables [...]".

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