LONDRES.
El parche funciona con una batería de bolsillo que es fácil de transportar. Permitirá que los pacientes sean tratados en su casa o en los centros ambulatorios, en lugar de tener que pasar horas en el hospital.
El invento, desarrollado por expertos de la Universidad de Saint Andrews, consiste simplemente en una adaptación del actual tratamiento con terapia fotodinámica, en el que el paciente recibe emisiones controladas de luz después de untarse las partes de su cuerpo afectadas con una crema fotosensible contra el cáncer.
El problema es que actualmente esta terapia se hace con grandes focos de luz que obligan al enfermo a estar varias horas encerrado en una cámara especial en un hospital mientras recibe el tratamiento. En cambio, el parche cumple la misma función, pero es más pequeño, ligero y cómodo de llevar.
El profesor Ifor Samuel, uno de los inventores, dijo que "aplicando la última tecnología a un tratamiento existente se pudo desarrollar una fuente de luz compacta para tratar los cánceres de piel más comunes". Agregó: "El paciente lo puede llevar de forma similar a un parche adhesivo, mientras que la batería se transporta como si fuera un 'ipod'."
Los tratamientos con terapia fo todinámica sólo son efectivos para los cánceres menos graves, ya que los más serios sólo pueden tratarse con radioterapia, cirugía o quimioterapia. La universidad busca ahora financiación para comercializar los parches.