Noticias médicas

/ Publicado el 8 de febrero de 2026

Ciencia aplicada a la salud

Un análisis de sangre podría detectar el párkinson años antes de los síntomas

Un estudio realizado en Suecia y Noruega identificó biomarcadores en sangre que aparecen en una fase muy temprana de la enfermedad. El hallazgo abre la puerta a diagnósticos precoces —posiblemente décadas antes de los síntomas motores— y a nuevas estrategias terapéuticas.

Científicos de la Universidad Tecnológica de Chalmers (Suecia) y del Hospital Universitario de Oslo (Noruega) descubrieron que, en las primeras etapas del párkinson, se activan patrones biológicos específicos vinculados a la reparación del ADN y a la respuesta al estrés celular. Estos cambios dejan una huella medible en la sangre, pero solo durante un período limitado, antes de que se produzca un daño cerebral significativo.

Actualmente, cuando aparecen los síntomas motores característicos, entre el 50 y el 80 % de las neuronas relevantes ya están dañadas. Por eso, identificar la enfermedad en esta fase inicial representa una oportunidad clave para intervenir a tiempo.

Aprendizaje automático y biomarcadores en sangre

El equipo utilizó técnicas de aprendizaje automático para detectar un patrón único de actividad génica presente únicamente en personas con párkinson en fase temprana. Este patrón no se observó ni en individuos sanos ni en pacientes con la enfermedad ya establecida, lo que refuerza su valor como posible herramienta de diagnóstico precoz.

A diferencia de otros métodos en estudio —como imágenes cerebrales o análisis de líquido cefalorraquídeo—, la detección mediante sangre sería más accesible, económica y fácil de implementar a gran escala.

Impacto futuro en diagnóstico y tratamientos

Los investigadores estiman que, en un plazo de cinco años, podrían comenzar a desarrollarse análisis de sangre aplicables en sistemas de salud para detectar el Parkinson de forma temprana. A largo plazo, estos hallazgos también podrían contribuir al desarrollo de fármacos que ralenticen o incluso prevengan la progresión de la enfermedad, incluyendo la reutilización de medicamentos ya existentes.

El Parkinson afecta a más de 10 millones de personas en el mundo y se espera que esa cifra se duplique hacia 2050, lo que vuelve crucial contar con herramientas de detección temprana antes de que el daño cerebral sea irreversible.

 


Referencia

Danish Anwer, Nicola Pietro Montaldo, Elva Maria Novoa-del-Toro, Diana Domanska, Hilde Loge Nilsen, Annikka Polster. Longitudinal assessment of DNA repair signature trajectory in prodromal versus established Parkinson’s disease. npj Parkinson\'s Disease, 2025