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Publicado el 1 de febrero de 2004

Estudio de registros enlazados

Trombosis venosa profunda y viaje aéreo

Frente a un viaje aéreo prolongado, las aerolíneas y las autoridades sanitarias deben continuar aconsejando a los pasajeros sobre como minimizar el riesgo.

Autor/a: Dres Kelman CW, Kortt MA, Becker NG, Li Z, Mathews JD, Guest CS, Holman CD.

Fuente: BMJ. 2003 Nov 8;327(7423):1072.

Introducción

El riesgo promedio de muerte por tromboembolismo venoso asociado con un vuelo es pequeño en comparación con el de los accidentes automovilísticos y laborales. El riesgo individual de muerte asociado con un viaje aéreo para personas con ciertas condiciones médicas pre-existentes, no obstante, es probablemente mayor que el riesgo promedio de 1 por cada 2 millones de pasajeros que arriban con un vuelo.

El tromboembolismo venoso (TEV) después de un viaje aéreo fue registrado por primera vez en 1954, pero la magnitud del riesgo no ha sido resuelta [1,2]. Recientes estudios pequeños han mostrado un riesgo relativo de entre 1 y 4 para que el TEV ocurra 2 a 4 semanas después del vuelo, el llamado "período peligroso" [3,4].

Desde 1970, Australia ha guardado registros electrónicos de las arribos y partidas de viajeros internacionales. El estado de Australia Occidental utiliza registros enlazados bajo protocolos bien desarrollados para proteger la privacidad del paciente [5]. La mayoría de los residentes de Australia Occidental viven en Perth y los tiempos de vuelo desde allí a otros aeropuertos principales son largos. Los autores investigaron la relación entre el viaje aéreo internacional y el TEV enlazando los datos hospitalarios de Australia Occidental con los registros de los vuelos.

Material y métodos

Los datos incluyeron: código personal de identificación, edad, sexo, fechas de arribo y partida y nacionalidad de los viajeros (ciudadanos australianos vs ciudadanos no australianos). Se usaron los resúmenes de alta hospitalaria para el período 1981-1999 para detectar todos los pacientes en Australia Occidental que habían sido admitidos con un diagnóstico principal de trombosis venosa profunda (TVP) o embolismo pulmonar (EP). Esos datos fueron usados para estimar las incidencias específicas de edad y sexo para TEV y el número esperable de eventos tromboembólicos, empleando la amplia incidencia estatal.

Los registros de viaje para todos los movimientos de los pasajeros de y a Australia durante 1981-1999 fueron confrontados probabilísticamente con los datos de los hospitales de Australia Occidental para el mismo período [6}. Así se identificaron pacientes con TEV que habían tomado vuelos internacionales y se registraron los datos de la primera admisión de los pacientes por TEV y fechas de vuelo.

Los pasajeros que habían tenido TEV agudo después de dejar Australia pudieron no haber sido admitidos en los hospitales de Australia Occidental y ese episodio pudo no haber sido capturado en los datos. Por lo tanto, los autores utilizaron solamente la información de los pasajeros que arribaron. El análisis principal se basó en los ciudadanos australianos. Ello se hizo para disminuir las desviaciones originadas en el hecho de que los viajeros no residentes en Australia Occidental a menudo abandonaban el estado nuevamente a días o semanas del arribo, conduciendo a datos desviados e incompletos tanto sobre las admisiones hospitalarias como la exposición al viaje aéreo.


Artículo comentado por el Dr. Rodolfo Altrudi, editor de IntraMed en la especialidad de Cirugía.