La Trichomoniasis Vaginal (TV) es la enfermedad de transmisión sexual (STD) mas prevalente, más aún que la Chlamydia Trachomatis (CT) o la Neisseria gonorrhoeae (NG) y aun así se le presta poca atención. Se ha estimado últimamente en USA, que aparecen 5 millones de casos nuevos anualmente (1-2) comparado con 3 millones de CT y 650 mil de NG anuales.
Históricamente la TV ha sido una prioridad menor en la salud pública como se evidencia en que no es una enfermedad de denuncia obligatoria. Su vigilancia es un componente fundamental en todos los esfuerzos sanitarios para prevenir o controlar las STDs. No existen fondos federales para programas dedicados al control de esta enfermedad, y si bien se han hecho esfuerzos por controlar la CT y la NG, a la TV se la ha ignorado. El alto numero de casos garantizaría por si mismo que se desarrollara una acción de control. Los estudios publicados evidencian que la TV esta asociada en forma independiente a una variedad de resultados adversos en la salud de ambos sexos incluyendo el virus de inmunodeficiencia humana (HIV), la infertilidad, la neoplasia cervical intraepitelial (CIN) y la uretritis y prostatitis crónica.
Aún si la TV contribuyera solamente a un escaso aumento de HIV dada la importancia de la misma, la estrategia dedicada a disminuir la TV podría ser un factor para reducir la adquisición del HIV. Con los métodos estándares con la microscopia en uso la TV esta subdiagnosticada (3) y como consecuencia muchas infecciones no son tratadas. No hay tests específicos para la TV como los que hay para la CT o la NG. Tampoco se le informa a la pareja sexual y por lo tanto existen frecuente reinfecciones. Dado todo esto es necesario mejorar los métodos diagnósticos, mejor vigilancia sanitaria para que las parejas infectadas puedan ser tratadas.
Prevalencia: Cual es el estado actual real? La TV es frecuentemente vista en las clínicas ginecológicas, en las clínicas de planificación familiar, en las clínicas de STD, en el colegio y en los centros de salud escolar (4-7). Los diagnósticos que se basan en la gota en fresco o en el PAP resultaran en tasas de prevalencia más bajas que si se realizaran cultivos (29).El método de detectar la TV por la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) da tasas más altas de prevalencia aunque estos métodos no están disponibles para la investigación. Los estudios epidemiológicos que evalúan la prevalencia en ciertas edades muestran un aumento con la edad (20-45 años) en contraste con la CT y la NG (15-25 años) (29).
La diferencia en la distribución de las edades puede ser debida a la mayor duración del estado infeccioso o a la relación huésped-parásito, tales como el alto PH vaginal que predispone a la infección o al alto nivel estrogénico como factor protector. Debido a que los grupos mas jóvenes (18-25 años) son frecuentemente elegidos para tamizaje de STD, las mujeres mas grandes no son identificadas. La información sobre las tasas de prevalencia en los varones es mas limitada (30) y es además complicada por 3 factores:
(1): La gran proporción de infecciones asintomáticas;
(2): la creencia de que la infección es autolimitante y
(3) la falta de métodos diagnósticos con adecuada sensitividad y sensibilidad.
Artículo comentado por la Dra. Alicia Lapidus, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Tocoginecología.