En la ciudad de Praga de la República Checa, durante el mes de Abril 2002, se llevó a cabo el Segundo Encuentro sobre Aterotrombosis. Dentor del marco de este evento hubo una serie de reuniones de expertos latinoamericanos de desarrollaron varios temas sobre enfermedades cardiovasculares y como está posicionada América Latina con respecto a los Estados Unidos.
El Dr. Acosta Martínez de la Policlínica Metropolitana de Caracas que también es Presidente de la Sociedad Venezolana del Endotelio disertó sobre el Estado Actual de la Aterotrombosis en América Latina.
La aterotrombosis, es una afección polimorfa relacionada con el proceso de envejecimiento de carácter multifactorial. Sin embargo, dentro de su fisiopatología, cada vez se le adjudica mayor importancia al componente inflamatorio que se encuentra presente tanto en la sangre como en el endotelio. Este es un concepto intensamente investigado y uno de sus pioneros es el Dr. Valentin Fuster del Hospital Mount Sinai de Nueva York. A medida que se profundiza en los mecanismos moleculares, principalmente las proteínas de señales y proinflamatorias, el médico podrá perfeccionar el diagnóstico precoz y aplicar terapéuticas dirigidas contra dichas moléculas.
La aterotrombosis en el contexto de América Latina
El doctor Acosta se refirió a la realidad en América Latina y el Caribe, según datos epidemiológicos de la Organización Mundial de la Salud sobre enfermedad coronaria (EC). Los informes señalan que esta patología afectaba a 8 millones de personas en el año 2000 y para 2010 se prevé un incremento del 37,5%, es decir, 11 millones.
En América Latina, según los datos más recientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la enfermedad cardiovascular causa el 26,2% de todas las muertes. La enfermedad aterotrombótica afecta a una gran proporción de la población latinoamericana, por lo que constituye un grave problema sanitario en toda la región.
En América Latina, la prevalencia de enfermedad cardiovascular, ataque cerebrovascular y cardiopatía isquémica sintomática es más alta que la de cáncer de mama o de próstata. Estos datos también son válidos para los Estados Unidos. Sin embargo, en este país, gracias a los esfuerzos del National Institute of Heart y las campañas para mejorar los hábitos higiénico-dietéticos, entre ellos la supresión del tabaquismo, la curva de crecimiento de morbimortalidad por infarto de miocardio redujo su crecimiento en forma importante.
En América Latina los organismos oficiales no han instrumentado medidas de prevención para la enfermedad aterotrombótica. En Argentina, Chile, República Dominicana, Colombia, México, El Salvador y particularmente Venezuela aumentó la tasa de morbimortalidad cardiovascular. En Nicaragua y Brasil se mantiene prácticamente igual, y ningún país logró reducirla.
Al analizar cómo se estima que evolucionarán las causas de muerte en América Latina y el Caribe, se aprecia una disminución hacia 2020 de la mortalidad por causas infecciosas, no así de la cardiovascular, que permanece alta. La enfermedad aterosclerótica duplica en incidencia a las infectocontagiosas, pero la gran diferencia con respecto a éstas es que cursa silenciosamente durante muchos años.
* El Dr. Ricardo Ferreira es editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología.
Publicado el 1 de abril de 2003
Análisis
Tratamiento y prevención de la aterotrombosis en América Latina
Se aprecia una disminución de la mortalidad por causas infecciosas, no así por causas cardiovasculares, que permanecen altas.
Autor/a: Dr. Ricardo Ferreira *
En la ciudad de Praga de la República Checa, durante el mes de Abril 2002, se llevó a cabo el Segundo Encuentro sobre Aterotrombosis. Dentor del marco de este evento hubo una serie de reuniones de expertos latinoamericanos de desarrollaron varios temas sobre enfermedades cardiovasculares y como está posicionada América Latina con respecto a los Estados Unidos.
El Dr. Acosta Martínez de la Policlínica Metropolitana de Caracas que también es Presidente de la Sociedad Venezolana del Endotelio disertó sobre el Estado Actual de la Aterotrombosis en América Latina.
La aterotrombosis, es una afección polimorfa relacionada con el proceso de envejecimiento de carácter multifactorial. Sin embargo, dentro de su fisiopatología, cada vez se le adjudica mayor importancia al componente inflamatorio que se encuentra presente tanto en la sangre como en el endotelio. Este es un concepto intensamente investigado y uno de sus pioneros es el Dr. Valentin Fuster del Hospital Mount Sinai de Nueva York. A medida que se profundiza en los mecanismos moleculares, principalmente las proteínas de señales y proinflamatorias, el médico podrá perfeccionar el diagnóstico precoz y aplicar terapéuticas dirigidas contra dichas moléculas.
La aterotrombosis en el contexto de América Latina
El doctor Acosta se refirió a la realidad en América Latina y el Caribe, según datos epidemiológicos de la Organización Mundial de la Salud sobre enfermedad coronaria (EC). Los informes señalan que esta patología afectaba a 8 millones de personas en el año 2000 y para 2010 se prevé un incremento del 37,5%, es decir, 11 millones.
En América Latina, según los datos más recientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la enfermedad cardiovascular causa el 26,2% de todas las muertes. La enfermedad aterotrombótica afecta a una gran proporción de la población latinoamericana, por lo que constituye un grave problema sanitario en toda la región.
En América Latina, la prevalencia de enfermedad cardiovascular, ataque cerebrovascular y cardiopatía isquémica sintomática es más alta que la de cáncer de mama o de próstata. Estos datos también son válidos para los Estados Unidos. Sin embargo, en este país, gracias a los esfuerzos del National Institute of Heart y las campañas para mejorar los hábitos higiénico-dietéticos, entre ellos la supresión del tabaquismo, la curva de crecimiento de morbimortalidad por infarto de miocardio redujo su crecimiento en forma importante.
En América Latina los organismos oficiales no han instrumentado medidas de prevención para la enfermedad aterotrombótica. En Argentina, Chile, República Dominicana, Colombia, México, El Salvador y particularmente Venezuela aumentó la tasa de morbimortalidad cardiovascular. En Nicaragua y Brasil se mantiene prácticamente igual, y ningún país logró reducirla.
Al analizar cómo se estima que evolucionarán las causas de muerte en América Latina y el Caribe, se aprecia una disminución hacia 2020 de la mortalidad por causas infecciosas, no así de la cardiovascular, que permanece alta. La enfermedad aterosclerótica duplica en incidencia a las infectocontagiosas, pero la gran diferencia con respecto a éstas es que cursa silenciosamente durante muchos años.
* El Dr. Ricardo Ferreira es editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología.