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Publicado el 27 de mayo de 2001

Aspirina en la prevención cardiovascular primaria

Tratamiento profiláctico con aspirina en pacientes diabéticos

Este estudio concluye que solamente el 20% de los diabéticos recibe aspirina en forma regular, destacando la necesidad del aumentar el uso de la aspirina en la prevención de la enfermedad cardiovascular.

Autor/a: Deborah B, Rolka, MS. Anne Fatot-Campagna, MD, PHD. KM Venkat Narayan, MD, MSC, MBA.

Fuente:

En este artículo se evalúa el uso regular de la aspirina en pacientes diabéticos incluidos en la Third National Health and Nutrition Examination Survey (1998-1994), utilizada como una muestra de probabilidad de la población de los Estados Unidos.

En la muestra de 1503 pacientes diabéticos adultos se observó que sólo el 20% (95% CI 16-23) de los mismos tomaba aspirina regularmente.

Entre los pacientes con enfermedad cardiovascular reconocida, el porcentaje se elevó al 37%, pero los pacientes que no tenían enfermedad cardiovascular, pero sí presentaban factores de riesgo, solamente el 17% recibió terapia con aspirina, pese a que los mismos deben ser considerados candidatos potenciales a los beneficios de este tratamiento.

Aunque las guías específicas para el uso de aspirina en los diabéticos se publicaron por primera vez en 1997, los beneficios potenciales de la aspirina fueron ampliamente reconocidos desde la publicación en enero de 1988, a partir de un informe preliminar del Physician's Health Study.

En este contexto, los autores juzgan sorprendente la prevalencia tan baja del uso de aspirina en pacientes que serían claramente beneficiados por esta indicación.

En un artículo editorial de la revista Diabetes Care de febrero de este año (Diabetes Care; Vol 24, nº 2:195-196. Febrero 2001), John A. Colwell ¾del Diabetes Center perteneciente a la medical University of South Carolina, en Charleston, South Carolina¾ analiza la bibliografía relacionada con el uso de aspirina en los diabéticos y sostiene que el "tratamiento con aspirina en los diabéticos está subutilizado", si se tiene en cuenta que los pacientes con diabetes tienen un riesgo 2 a 4 veces mayor de morir por enfermedad cardiovascular.

Las plaquetas del hombre y la mujer diabéticos son a menudo hipersensibles in vitro a la acción de los agentes agregantes siendo el principal mecanismo la producción aumentada de tromboxano, un potente vasoconstrictor y agregante plaquetario.

Las investigaciones han encontrado evidencia intrauterina in vivo del exceso de liberación de tromboxano en los pacientes con diabetes de tipo 2 que sufren enfermedad cardiovascular, mientras que la aspirina bloquea la síntesis de tromboxano mediante la acetilación de la ciclooxigenasa plaquetaria. Se ha comprobado que para inhibir la síntesis de tromboxano, la dosis de 75 mg de aspirina con cobertura entérica es tan efectiva como las dosis más elevadas.

La prevención primaria y secundaria ha sido confirmada por estudios que por sí solos o por metaanálisis proveen muestras de un tamaño adecuado para determinar la eficacia de la aspirina, en una amplia variedad de pacientes.

Según la revisión del autor, las recomendaciones actuales incluyen:

1. El uso de aspirina como estrategia de prevención en hombres y mujeres con evidencia de macrovasculopatía
2. La prevención primaria en hombres y mujeres con diabetes de los tipos 1 y 2, con factores de riesgo. Esta cohorte comprende:
a. Pacientes con historia familiar de enfermedad coronaria más tabaquismo
b. Hipertensión arterial
c. Obesidad
d. Albuminuria (micro o macro)
e. Dislipidemia
Colesterol    > 200 mg/dl
LDL      > 100 mg/dl
HDL      >   45 mg/dl en el hombre
HDL      >   55 mg/dl en la mujer
Triglicéridos > 200 mg/dl

f. Edad ³ 30 años

Se debe tener en cuenta que no existen estudios sobre el uso de aspirina en £ 30 años. La dosis indicada es de 81-325 mg/día, en comprimidos con cubierta entérica.

Se debe recordar que la aspirina está contraindicada en:

Alergia a la aspirina
Terapia anticoagulante
Hemorragia gastrointestinal reciente
Enfermedad hepática clínicamente activa

Por otra parte, la terapia con aspirina no se recomienda en pacientes menores de 21 años, por el mayor riesgo de desarrollar el síndrome de Reye, asociado con su uso en esta población.

La terapia con aspirina en dosis bajas es una medicación sencilla y barata con potenciales beneficios médicos que claramente superan a los riesgos en las personas con diabetes de tipo 2. 

* Comentario: Dra. Elisa B. Facco. Médica endocrinóloga. Especialista en Nutrición.