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Publicado el 23 de octubre de 2023

Eficacia y seguridad

Tratamiento posnatal con ISRS y resultados maternos e infantiles a largo plazo

Estudio prospectivo sobre el tratamiento posnatal con ISRSs para moderar la depresión postnatal asociada con los resultados maternos e infantiles a largo plazo.

Autor/a: Chaoyu Liu, Eivind Ystrom, Tom A. McAdams

Fuente: JAMA Network Open. 2023;6(8)

Introducción

La depresión posparto es un trastorno psiquiátrico común que afecta al 10-15% de las mujeres durante el primer año después del parto. Las mujeres con depresión posparto son más susceptibles a episodios depresivos recurrentes en embarazos posteriores y muestran niveles más altos de depresión durante los años posteriores al parto. Los niños nacidos de madres con depresión posparto muestran mayores dificultades en el desarrollo cognitivo y más problemas conductuales y emocionales.

La depresión posparto también se asocia con problemas en las relaciones de pareja a largo plazo que son un factor de riesgo para depresión perinatal y cursos de depresión posparto prolongados. La depresión posparto persistente se asocia con un mayor riesgo para el desarrollo del niño, mientras que la remisión de los síntomas se asocia con la normalización de los problemas de conducta y la psicopatología de los niños expuestos.

La eficacia de los antidepresivos en el tratamiento de la depresión posparto ha sido respaldada por datos de ensayos clínicos aleatorios (ECA). Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) son la opción preferida debido a mejores perfiles de seguridad y tolerancia en comparación con otros antidepresivos. Sin embargo, no hay suficiente evidencia sobre las consecuencias a largo plazo del uso posnatal de ISRS en madres y niños.

Además, la evidencia contradictoria sobre la asociación entre la exposición prenatal a los ISRS y el mayor riesgo de problemas psiquiátricos en la descendencia puede generar preocupaciones sobre posibles efectos negativos asociados con la exposición posnatal a los ISRS. Esta brecha conceptual contribuye a la falta de confianza en la medicalización de la depresión posparto entre médicos y mujeres afectadas. El tratamiento subóptimo es perjudicial porque la depresión posparto mal controlada se asocia con muchos resultados negativos en madres y niños.

El estudio actual examinó los resultados de la salud mental materna junto con los resultados del desarrollo infantil asociados con depresión posparto hasta el quinto año posparto. Se exploró si el tratamiento postnatal con ISRS moderó cualquier asociación observada.

Métodos

Los datos se obtuvieron del estudio de cohorte prospectivo noruego MoBa. Este estudio reclutó a mujeres que asistieron para ecografía de rutina durante la semana 17 a 18 del embarazo de 1999 a 2008. Se inscribieron más de 95.000 mujeres y 114.000 niños. Las familias participantes recibieron cuestionarios sobre desarrollo infantil y condiciones de salud materna en varias evaluaciones desde la 17ª semana gestacional hasta el último seguimiento.

El estudio actual incluyó a mujeres con datos sobre síntomas de depresión en la semana 30 de gestación y el 6º mes posparto, así como datos sobre el uso auto-informado de medicamentos por problemas de salud mental en el 6º mes posparto. 

Los factores maternos prenatales incluyeron antecedentes auto-informados de depresión actual y/o previa, nivel educativo e ingresos en la 17º semana gestacional. El nivel educativo materno se informó en una escala de 1 a 6, donde 1 indicó educación secundaria y 6 educación superior (universitaria y superior). Los ingresos fueron los ingresos brutos anuales maternos.

Se recogieron datos de consumo previo de alcohol en la semana 30 de gestación. Se categorizó la respuesta en base al consumo en cualquiera de los 3 trimestres del embarazo. El consumo de tabaco se definió como el consumo de tabaco durante los últimos 3 meses de embarazo informado en el 6ª mes posparto. La sintomatología de depresión materna prenatal se evaluó con la versión de 8 ítems del cuestionario SCL-8 en la semana 30 de gestación.

El diagnóstico de depresión posparto se basó en las puntuaciones de la escala EPDS-6 medida en el 6º mes posparto para cada embarazo. Se utilizó un umbral de corte de 7 o más para definir el diagnóstico, que ya había sido validado en estudios previos. Además, se utilizó la SCL-8 como medida de la sintomatología de la depresión posnatal en el 6º mes posparto.

Se pidió a las madres que informaran sobre cualquier medicamento que hubieran tomado en el 6º mes posparto. El estudio actual se centró exclusivamente en el uso posnatal de ISRSs. Las madres con depresión posparto que informaron tratamiento con ansiolíticos, hipnóticos o antidepresivos no ISRS fueron excluidas.

Si la madre con depresión posparto informó el uso de ISRS, se la clasificó como con depresión posparto tratada con ISRS; si no informó el uso de ISRS, se la clasificó como con depresión posparto no tratada con ISRS. Se incluyeron tres grupos de díadas madre-hijo en los análisis principales: sin depresión posparto, con depresión posnatal no tratada con ISRS, y con depresión posparto tratada con ISRS.

Los resultados maternos incluyeron depresión materna evaluada con SCL-8 a los 1,5, 3 y 5 años posparto. La satisfacción con la relación de pareja se evaluó mediante una escala de satisfacción de relaciones en el 6º mes y a los 1,5 y 3 años posparto.

Las conductas de internalización y externalización de los niños en el MoBa se midieron con elementos seleccionados de la lista de verificación de conducta infantil (CBCL) a las edades de 1,5, 3 y 5 años. El desarrollo motor y del lenguaje se midió con el Cuestionario de Edades y Etapas a las edades de 1,5 y 3 años, respectivamente.

En base a una revisión de la literatura, los autores seleccionaron varios factores prenatales medidos en MoBa como potencialmente asociados con el diagnóstico de depresión posnatal y el tratamiento posnatal con ISRS. Se realizaron regresiones logísticas univariables y múltiples para establecer cómo se comportaron estos factores en la muestra. Se examinaron las asociaciones entre la sintomatología de la depresión medida con SCL-8 en el 6º mes posparto y los resultados del estudio.

Resultados

De un total de 61.081 díadas madre-hijo, 8.671 (14,2%) cumplieron los criterios para el diagnóstico de depresión posparto, y 177 (2%) recibieron tratamiento postnatal con ISRS. Un menor nivel educativo, nivel de ingresos más bajo, consumo prenatal de tabaco, antecedentes de depresión previa, y niveles más altos de depresión prenatal diferenciaron a las mujeres con depresión posparto de aquellas que no la tenían.

Los factores prenatales asociados con tratamiento con ISRS en mujeres con depresión posparto incluyeron menor paridad, menor nivel educativo, mayor nivel de depresión prenatal y antecedentes de depresión previa. Ochenta de 177 mujeres (45%) en el grupo de depresión posparto tratado con ISRS recibieron ISRS durante el embarazo en comparación con 352 de 8494 (4%) en el grupo de depresión posparto no tratado con ISRS.

La gravedad de la depresión posparto se asoció con niveles más altos de depresión materna durante los 1,5 a 5 años posparto y peor satisfacción con la relación durante el 6º mes al 3º año posparto. La gravedad de la depresión posparto se asoció con niveles más altos de conductas de internalización y externalización del niño, medidas entre los 1,5 y 5 años, peor desarrollo motor y del lenguaje entre los 1,5 y 3 años, y síntomas de déficit de atención/ hiperactividad (TDAH) a los 5 años.

El tratamiento posnatal con ISRS moderó las asociaciones entre la depresión posparto y la depresión materna postparto a los 1,5 y 5 años posparto y la satisfacción con la relación en el 6º mes y a los 1,5 y 3 año posparto.

El tratamiento postnatal con ISRS también moderó las asociaciones entre la depresión posparto y las conductas de externalización infantil a los 1,5 y 5 años y el TDAH a los 5 años. Los análisis centrados únicamente en las díadas de depresión posparto indicaron que el tratamiento postnatal con ISRS atenuó las asociaciones negativas entre depresión y satisfacción con la relación materna al 6º mes y a los 1,5 y 3 años posparto, y para el TDAH infantil a los 5 años.

Las asociaciones entre la depresión posparto y los resultados maternos e infantiles fueron similares después de controlar el uso prenatal de ISRS. Un análisis de moderación mostró que el tratamiento postnatal con ISRS mitigó la asociación negativa entre los síntomas de depresión posparto y la depresión materna en el quinto año posparto incluso cuando el nivel de depresión posparto no alcanzó el umbral de diagnóstico.

Discusión

Los análisis sugirieron que el tratamiento postnatal con ISRS se asoció con un riesgo reducido de depresión materna posterior y conductas de externalización infantil y TDAH relacionados con depresión posparto. No se halló evidencia que sugiera que los ISRS posnatales confirieran un mayor riesgo de psicopatología infantil o retraso motor y del lenguaje en las díadas madre-hijo afectadas por la depresión posparto.

Este estudio y la literatura previa sugieren que la depresión y la ansiedad durante el embarazo y los antecedentes previos de depresión confieren los mayores riesgos de depresión posparto, más que otros factores como las complicaciones relacionadas con el embarazo y la adversidad socioeconómica. El fuerte riesgo asociado con el diagnóstico de depresión previa se observó independientemente del nivel de depresión prenatal en la muestra actual. Estos hallazgos sugieren que el cribado prenatal para antecedentes de trastorno depresivo puede ser útil para señalar un mayor riesgo de depresión posnatal.

Los antecedentes de depresión a lo largo de la vida también se asociaron de forma independiente con la probabilidad de uso posnatal de ISRS en mujeres con depresión posparto. Además, se encontró que una menor paridad y menores niveles de educación materna se asociaron con el uso de ISRS posnatal. Esto sugiere que el uso de ISRS para la depresión posparto también depende de factores sociales y personales, como la conciencia de los problemas de salud mental y la disponibilidad de otras intervenciones no farmacológicas.

Una mayor sintomatología de depresión posparto se asoció con niveles elevados de depresión materna e insatisfacción en las relaciones hasta 5 años después del parto. La insatisfacción en la relación de pareja es un factor de riesgo establecido para la aparición y persistencia de la depresión posparto. Se identificaron asociaciones entre la depresión posparto y el deterioro cognitivo, emocional y conductual en niños expuestos durante la niñez.

El tratamiento adecuado de la depresión posparto es importante dados sus resultados negativos en las madres, los niños y la familia en general. Sin embargo, la evidencia limitada sobre las consecuencias a largo plazo del uso posnatal de ISRS en la descendencia puede hacer vacilar el tratamiento. La baja prevalencia del uso de ISRS en mujeres con depresión posparto sugiere un posible tratamiento inadecuado de la afección.

Este estudio proporciona evidencia de que el tratamiento postnatal con ISRS mitigó las asociaciones negativas entre depresión posparto y síntomas de TDAH en niños nacidos de madres con síntomas más pronunciados de depresión posparto. No se halló evidencia de que los ISRS estuvieran asociados con un mayor riesgo de retraso en el desarrollo motor y del lenguaje asociado con la depresión posparto hasta los 5 años de edad.

Conclusiones

La depresión posparto se asoció con peores resultados maternos e infantiles hasta el quinto año posparto. Sin embargo, las asociaciones entre la depresión posparto y algunos resultados desfavorables fueron atenuados por el tratamiento con ISRS. Es necesario replicar estos hallazgos.