La enfermedad vascular periférica (EVP), además de la propia patología y cuadro clínico que genera en los miembros inferiores, constituye un marcador de riesgo de enfermedad coronaria y cerebrovascular. Tal es así que pacientes con EVP, aún en ausencia de antecedentes de infarto de miocardio o accidente cerebrovascular, presentan el mismo riesgo relativo de muerte de causa cardiovascular que los pacientes con antecedentes de dichas patologías. Es interesante destacar que cuanto menor es el índice tobillo/brazo, mayor es el riesgo de eventos cardiovasculares.
El clásico dolor de claudicación intermitente es la característica clínica predominante y el objetivo del médico es reducir o anular estos síntomas que limitan la actividad y calidad de vida del paciente. El primer paso será controlar los factores de riesgo.
Publicado el 25 de diciembre de 2001
Enfermedad vascular periférica, aterosclerosis
Tratamiento médico de la enfermedad arterial periférica y la claudicación
Trabajo que centra la efectividad terapéutica en el manejo de los factores de riesgo.
Autor/a: Dr. Alastair JJ Wood
La enfermedad vascular periférica (EVP), además de la propia patología y cuadro clínico que genera en los miembros inferiores, constituye un marcador de riesgo de enfermedad coronaria y cerebrovascular. Tal es así que pacientes con EVP, aún en ausencia de antecedentes de infarto de miocardio o accidente cerebrovascular, presentan el mismo riesgo relativo de muerte de causa cardiovascular que los pacientes con antecedentes de dichas patologías. Es interesante destacar que cuanto menor es el índice tobillo/brazo, mayor es el riesgo de eventos cardiovasculares.
El clásico dolor de claudicación intermitente es la característica clínica predominante y el objetivo del médico es reducir o anular estos síntomas que limitan la actividad y calidad de vida del paciente. El primer paso será controlar los factores de riesgo.