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/ Published on December 6, 2002

Reunión de la AHA

Tratamiento cardiovascular estándar: aciertos y errores

Durante un encuentro de la American Heart Association -realizado hace pocos días- se analizó un estudio que demuestra que el buen uso de las guías de Cardiología genera amplios beneficios para los pacientes.

Author: Por el Dr. Lawrence Altman

Fuente: New York Times

En pleno año 2002 existen importantes drogas, procedimientos y operaciones para tratar las enfermedades cardiovasculares. Además, varias asociaciones científicas americanas han lanzado sus guías de procedimiento para la óptima utilización de los recursos existentes. Entonces, idealmente, los pacientes cardiacos deberían recibir la misma terapia más allá del lugar donde los atiendan. Pero, en realidad, esto no ocurre.

Un grupo de estudios presentados durante la reunión del AHA mostró una brecha entre esas guías propuestas para prevenir y tratar las patologías cardiacas y lo que los médicos prescriben en la realidad. Las diferencias en el modo en que, a menudo, los médicos aplican estas guías a los enfermos cardiacos -la mayor causa de muerte en los EEUU- dejaron al descubierto serias fallas en la atención sanitaria.

Las razones que justifican esta brecha son muchas y muy complejas. Una razón es que algunos hospitales y profesionales son menos firmes a la hora de cumplirlas. Otra es que a pesar de que muchas de las drogas recomendadas por las guías son prescriptas, muchos pacientes no cumplen con las instrucciones. Y otro motivo es que las guías están basadas en ensayos clínicos en los que la mayoría de los participantes son de edad media. Este foco tan específico puede hacer difícil la extrapolación de las recomendaciones a ancianos y niños, limitando la utilidad de las guías, que se publican periódicamente en revistas científicas.

El Dr. Eric Peterson de la Duke University encontró una marcada variación en la frecuencia en la que las normas de la AHA y el American College of Cardiology fueron utilizadas en el tratamiento de ataques cardiacos en un estudio de 86.735 pacientes en 1085 hospitales norteamericanos entre julio de 2000 y marzo de 2001.

Los hospitales fueron ordenados en función de cuán seguido utilizaban las guías. El porcentaje de muertes antes del alta tuvo un rango que varió desde el 17,6 por ciento en los 271 hospitales que se retrasaron más en la aplicación de estas normas hasta un 11,9 en los 271 hospitales que lideraron la aplicación de las mismas.