El SIDA epidémico ha entrado en su tercera década y los patrones de incidencia y mortalidad varían mucho en todo el mundo. En 2002 había 42 millones de personas con HIV/SIDA con 3,1 millones de muertes. En los lugares con acceso al tratamiento antirretroviral altamente activo (HAART: Highly active antiretroviral therapy), las tasas de mortalidad han declinado. Sin embargo, este beneficio no está homogéneamente distribuido entre hombres y mujeres ni entre diferentes etnias y estratos socioeconómicos. Por otra parte, el acceso a HAART sigue estando fuera del alcance de la mayoría de la población mundial infectada con el HIV.
Latinoamérica ha hecho un progreso importante en la provisión de tratamiento. Sin embargo, mientras varios países han garantizado el acceso universal de las terapias antirretrovirales, la disponibilidad de esos fármacos sigue mostrando inequidad en las naciones latinoamericanas. En Brasil, el HAART ha estado ampliamente disponible durante varios años. Las cinco regiones geográficas del país difieren sustancialmente en su desarrollo económico, desde las regiones industrializadas y prósperas, como el sudeste y sur brasileros, hasta las regiones pobres del noreste. Por lo tanto, Brasil presenta una oportunidad única para evaluar el impacto del acceso universal al HAART en un contexto de inequidad socioeconómica muy importante.
La epidemia de SIDA en Brasil ha sido descrita en tres fases. Comenzó sobre todo en hemofílicos y homosexuales masculinos del área metropolitana, para luego difundirse entre los drogadictos intravenosos, sus parejas sexuales, y los bisexuales, al mismo tiempo que geográficamente se diseminaba hacia las zonas urbanas de todos los estados. En la actualidad, el papel de la transmisión heterosexual ha crecido, acompañado por un aumento de las infecciones por HIV en mujeres, en miembros de estratos socioeconómicos inferiores y municipios más pequeños.
En 1995, el SIDA fue la segunda causa de muerte en sujetos de 20 a 49 años en Brasil. En noviembre de 1996, Brasil estableció el acceso libre y universal del tratamiento antirretroviral, siendo el primer país en vías de desarrollo del mundo en ofrecer el HAART a través del sistema de salud pública del gobierno. Desde que se comenzó a usar el HAART, la mortalidad en Brasil disminuyó considerablemente en ambos sexos de todas las regiones.
Pocos son los estudios que han analizado la mortalidad por SIDA en Brasil desde que se comenzó a usar el HAART. Los estudios realizados han informado muy bien la mortalidad de un estado o una región solamente, pero no hay estudios previos que hayan informado mortalidad e incidencia del SIDA en las cinco regiones del país. En este estudio, los autores informan los datos sobre mortalidad e incidencia del todo Brasil, desde 1984 hasta la estadística disponible más completa, de 2000.
Objetivo
Investigar las tendencias que han mostrado la mortalidad y la incidencia del SIDA en el Brasil durante el período de 1984 a 2000 y evaluar el efecto de la introducción en el país en 1996 de la terapia antirretroviral de gran actividad, accesible a toda la población.
Métodos
Se utilizaron los datos procedentes del sistema de notificación de enfermedades del Brasil y del sistema nacional de información sobre mortalidad para calcular las tasas de incidencia y de mortalidad por SIDA en cada región del país y según el sexo. También se calcularon las razones dadas por el número de muertes por SIDA en un año contra el número de casos de SIDA notificados dos años antes, para cada región y según el sexo.
Resultados
Las tasas de mortalidad en las cinco regiones del Brasil descendieron tanto en hombres como en mujeres después de adoptarse el HAART, a pesar de que la incidencia de SIDA siguió aumentando. La relación entre el número de muertes por SIDA en un año con el número de casos de SIDA notificados dos años antes llegó a emparejarse muy pronto en hombres y mujeres después de la introducción del HAART. En época más reciente, la incidencia de SIDA se ha reducido en ambos sexos en la mayoría de las regiones del Brasil.
Conclusiones
A pesar de los recursos limitados que posee Brasil y de las disparidades económicas observadas entre hombres y mujeres en las distintas regiones del país, la introducción del HAART con acceso a toda la población ha ayudado a disminuir notablemente la mortalidad por SIDA y podría estar contribuyendo a reducir la incidencia de la enfermedad.