En la ciudad de Buenos Aires, 60 a 80 % de las mujeres en edad fértil son susceptibles a la toxoplasmosis. El diagnóstico de esta enfermedad se realiza mediante tests serológicos, que deben ser interpretados adecuadamente. Los anticuerpos IgG se miden por técnicas de ELISA o Inmunofluorescencia. Su pico es 1 a 2 meses luego de la infección. La IgM aparece a las 2 semanas, alcanza el pico al mes y se puede detectar hasta el noveno mes luego de la infección (raramente puede persistir positivo hasta 2 años después).
Durante el embarazo se debe solicitar un test IgG en el primer trimestre (si era susceptible en embarazos previos, o si desconocía su estatus serológico). Si este resultado es negativo, se controla en cada trimestre con IgG (una muestra) además de instruir a la paciente sobre las medidas higiénico dietéticas, para evitar el contagio: Comer carne bien cocida, evitar el contacto con gatos y sus excretas, ingerir vegetales crudos bien lavados, usar guantes para realizar tareas de jardinería y luego lavar bien las manos, limpiar superficies de la cocina donde se apoyó la carne cruda, lavar las manos luego de manipular carne cruda o vegetales.
El diagnótico de toxoplasmosis aguda se realiza por el aumento significativo de la IgG en dos muestras pareadas o por la seroconversión. No se solicitará el dosaje de IgM por el tiempo que puede persistir positiva. El riesgo teórico de seroconversión durante la gestación es 1 cada 200 a 400 embarazadas susceptibles.
Publicado el 14 de octubre de 2001
Economía de la salud
Toxoplasmosis y Embarazo: Dificultades en la Interpretación y Costos de los Estudios Serológicos.
El siguiente trabajo premiado ha sido presentado a la Sociedad de Obstetricia y Ginecología en el año 2000.
Autor/a: F.U.N.C.E.I.
En la ciudad de Buenos Aires, 60 a 80 % de las mujeres en edad fértil son susceptibles a la toxoplasmosis. El diagnóstico de esta enfermedad se realiza mediante tests serológicos, que deben ser interpretados adecuadamente. Los anticuerpos IgG se miden por técnicas de ELISA o Inmunofluorescencia. Su pico es 1 a 2 meses luego de la infección. La IgM aparece a las 2 semanas, alcanza el pico al mes y se puede detectar hasta el noveno mes luego de la infección (raramente puede persistir positivo hasta 2 años después).
Durante el embarazo se debe solicitar un test IgG en el primer trimestre (si era susceptible en embarazos previos, o si desconocía su estatus serológico). Si este resultado es negativo, se controla en cada trimestre con IgG (una muestra) además de instruir a la paciente sobre las medidas higiénico dietéticas, para evitar el contagio: Comer carne bien cocida, evitar el contacto con gatos y sus excretas, ingerir vegetales crudos bien lavados, usar guantes para realizar tareas de jardinería y luego lavar bien las manos, limpiar superficies de la cocina donde se apoyó la carne cruda, lavar las manos luego de manipular carne cruda o vegetales.
El diagnótico de toxoplasmosis aguda se realiza por el aumento significativo de la IgG en dos muestras pareadas o por la seroconversión. No se solicitará el dosaje de IgM por el tiempo que puede persistir positiva. El riesgo teórico de seroconversión durante la gestación es 1 cada 200 a 400 embarazadas susceptibles.