Discusión
Se han propuesto unas pocas teorías para explicar la etiología de la torsión vesicular aguda. Se piensa que la laxitud tisular generalizada de las personas añosas conduce a un incremento en la movilidad de la vesícula y a la potencialidad de la torsión. Un hallazgo consistente es la presencia de un mesenterio móvil que permite que ocurra la torsión.
La torsión puede ser subaguda, presentándose con dolor ocasional en el hipocondrio derecho o abrupta, dando un abdomen agudo secundario a la oclusión del conducto cístico y de la arteria cística, con la consiguiente necrosis y perforación. La mayoría de los pacientes se presentan con dolor abdominal intermitente y requieren una evaluación subsiguiente que lleva a la colecistectomía.
Ninguna prueba aislada es diagnóstica para la torsión vesicular. Los estudios de medicina nuclear pueden incrementar el nivel de sospecha de este diagnóstico cuando el lleno de la vesícula ocurre con el cambio de posición del paciente [2]. Este hallazgo puede ser beneficioso para identificar casos de torsión intermitente como los que han sido descritos previamente [3]. Algunos autores sugieren que el estudio Doppler podría demostrar la disminución del flujo a la vesícula bajo similares circunstancias [4].
El diagnóstico de torsión aguda de la vesícula sigue siendo difícil y es generalmente dilucidado al momento de la exploración quirúrgica. Una revisión de los casos publicados indica que el pronóstico de estos pacientes es igual al de aquellos con colecistitis. La tasa de mortalidad reportada ha sido del 3% [5].
El manejo de la torsión vesicular aguda implica la colecistectomía. Un abordaje laparoscópico sería ciertamente razonable pero no ha sido registrado en la literatura hasta el presente. Considerando el éxito de la reparación laparoscópica para otras condiciones abdominales agudas, tales como las úlceras duodenales perforadas y las apendicitis, se puede razonablemente predecir un éxito similar para el manejo laparoscópico de la torsión.
Conclusión
Los médicos deberían considerar este diagnóstico cuando los hallazgos de un abdomen agudo están localizados en el hipocondrio derecho en mujeres ancianas. Una incisión mediana supraumbilical es el abordaje quirúrgico más apropiado, dado que es de elección para la mayoría de las entidades que se presentan como un abdomen agudo, como la úlcera péptica.
No hay disponible ningún estudio aislado para el diagnóstico de la torsión. La sospecha clínica es el factor más importante en este cuadro que, aunque grave, tiene un excelente pronóstico cuando es manejado agresivamente.