Arte & Cultura
Publicado el 31 de marzo de 2003
Oficios
Toco madera
Alguna vez llamados “los médicos de los sonidos”, artesanos hasta la médula, con su talento, sensibilidad y creatividad construyen –básicamente con madera- instrumentos para que otros puedan expresar su arte. Ellos son los luthiers.
El violín, que en el pasado no gozó de una gran reputación, surgió en el Norte de Italia hacia 1550 y se utilizaba para acompañar danzas o para doblar a las voces en la música polifónica. No fue hasta el siglo XVII y comienzos del XVIII cuando el arte de la construcción del violín alcanzó su punto más alto en los talleres familiares de los italianos Stradivarius, Amati y Guarneri. Comparado con los modelos modernos, el violín antiguo poseía un mango más grueso, menos inclinado hacia atrás, un diapasón más corto y cuerdas hechas sólo de tripa. Esas características constructivas fueron modificadas en los siglos XVIII y XIX para producir un sonido más fuerte y brillante, aunque diversos violinistas del siglo XX han restaurado y empleado instrumentos más antiguos por considerarlos más adecuados para interpretar la música de aquella época.