Los resultados apoyan la creencia de que el tiempo influye en el dolor reumático, aunque depende de factores como la enfermedad subyacente y la mayor o menor sensibilidad del paciente al tiempo atmosférico, señalan los autores.
Los resultados se derivan de las respuestas de 151 pacientes con fibromialgia, artrosis o artritis reumatoide a un cuestionario sobre sus síntomas y causas de dolor a lo largo de un año. El aumento del dolor se correlacionó con los datos meteorológicos, especialmente con las bajas temperaturas, en las tres enfermedades citadas.