Noticias médicas

/ Publicado el 2 de septiembre de 2001

Estress post traumático

Terapia por imaginería de recitación para las pesadillas crónicas en sobrevivientes que fueron atacados sexualmente y que padecen trastorno de estrés postraumático

En base a un estudio reciente, un grupo de investigadores ha demostrado que la terapia por imaginería de recitación es un tratamiento breve y bien tolerado que disminuye las pesadillas crónicas, mejora la calidad del sueño y reduce la severidad de los síntomas del PTSD.

Las pesadillas crónicas ocurren con frecuencia en pacientes que padecen de trastorno de estrés postraumático (PTSD), aunque no son habitualmente el primer objetivo de tratamiento. A partir de un reciente estudio se intentó determinar si el tratamiento de las pesadillas crónicas a partir de una terapia por imaginería de recitación (IRT) reduce la frecuencia de los disturbios del sueño, mejora la calidad del mismo y disminuye la severidad de los síntomas del PTSD.

Entre 1995 y 1999 fue llevada a cabo una prueba controlada randomizada entre 168 mujeres de Nuevo México, Estados Unidos; de ellas el 95% presentaba PTSD de moderado a severo, el 97% había sido víctima de violación u otros ataques sexuales, el 77% reportó ataque sexual con amenaza de muerte y el 58% reveló exposición repetida a abusos sexuales durante la niñez o la adolescencia.

Las participantes fueron seleccionadas al azar para recibir tratamiento (n = 88) o fueron asignadas al grupo control en lista de espera (n = 80). El grupo de tratamiento recibió IRT durante 3 sesiones, en tanto el grupo control no recibió intervención adicional, aunque continuó bajo tratamiento habitual.

Durante el estudio se analizaron los puntajes obtenidos del Cuestionario de Frecuencia de Pesadillas (NFQ), el Indice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (PSQI), la Escala de Síntomas  del PTSD (PSS) y la Escala del PTSD  Administrada por Profesionales (CAPS) a partir de un seguimiento realizado a los 3 y 6 meses.  

Un total de 114 participantes completaron el período de seguimiento a los 3 y/o 6 meses. En base a la comparación de los datos iniciales y los resultados obtenidos durante el seguimiento (n = 97-114), el tratamiento redujo significativamente las noches por semana en que las pacientes presentaron episodios de pesadillas (Cohen d = 1.24; P < .001), disminuyó la cantidad de pesadillas por semana (Cohen d = 0.85; P < .001 en el NFQ, mejoró el sueño (en el PSQI, Cohen d = 0.67; P < .001) y los síntomas del PTSD (en el PSS, Cohen d = 1.00; P < .001 y en el CAPS, Cohen d = 1.53; P < .001). De acuerdo a los datos recabados por la investigación, las pacientes control, en cambio, presentaron una pequeña mejoría no significativa durante las mismas evaluaciones (media Cohen d = 0.21).

En un análisis de punto 3 (n = 66-77), las mejorías ocurrieron en el grupo en tratamiento a los 3 meses del seguimiento (tratamiento frente al grupo control, Cohen d = 1.15 frente a 0.07 para las noches por semana con pesadillas; 95 frente a -0.06 para las pesadillas por semana; 0.77 frente a 0.31 en el PSQI y 1.06 frente a 0.31  en el PSS) y fueron sostenidas sin necesidad de una intervención mayor o un nuevo contacto entre los 3 y los 6 meses.

Un análisis del intento de tratamiento (n = 168) confirmó diferencias significativas entre el grupo de tratamiento y el grupo control en cuanto a las pesadillas, el sueño y el PTSD (todos P < .02), con efectos moderados para las pacientes en tratamiento (media Cohen d = 0.60) y efectos pequeños para el grupo control (media Cohen d = 0.14). Los síntomas de estrés postraumático  disminuyeron al menos un nivel la severidad clínica en el 65% de las pacientes del grupo de tratamiento, comparadas con síntomas que empeoraron o se mantuvieron iguales en el 69% de las pacientes del grupo control (x21=12.80; P < .001).

La terapia por imaginería de recitación es un tratamiento breve y bien tolerado que disminuye las pesadillas crónicas, mejora la calidad del sueño y reduce la severidad de los síntomas del PTSD.