Los efectos de la Terapia Hormonal de Reemplazo (THR) en los hallazgos mamográficos de las mujeres postmenopaúsicas están actualmente bajo investigación. Diversos estudios han mostrado que las mamografías de screening son menos exactas en las mujeres que usan terapia de reemplazo hormonal que en las no usuarias, aumentando por lo tanto los riesgos de resultados falsos (+) y falsos (-). El uso de la terapia hormonal de reemplazo se asocia con un aumento en la densidad mamaria y este hecho está ligado a la disminución de la sensibilidad de la mamografía para la detección de patología.
El objetivo del presente texto es revisar la bibliografía existente sobre la asociación entre el uso de la terapia hormonal de reemplazo y los cambios mamográficos secundarios a la misma que pueden "enmascarar" lesiones malignas y premalignas. Aunque existe una fuerte correlación epidemiológica entre densidad mamaria y cáncer de mama, no se conoce a ciencia cierta por qué aumenta el riesgo. Hay una urgente necesidad para clarificar estos hechos.
Las inquietudes se centran en el riesgo de desarrollar cáncer de mama y/o cáncer de endometrio sobre todo después de haberse usado terapia de reemplazo hormonal por un período prolongado. La relación existente entre la terapia hormonal de reemplazo y el cáncer de mama no está clara aún. Casi todos los autores señalan que la mayoría de las mujeres que utilizan terapia hormonal de reemplazo muestran en la mamografía un aumento de la densidad mamaria. Este aumento de la densidad es preocupante porque se ha demostrado que mujeres mayores de 45 años cuyas mamografías muestran por lo menos 75% de tejido denso tienen mayor riesgo de desarrollar un cáncer de mama.(22)
Sin embargo no está claro si el riesgo de desarrollar cáncer de mama por el aumento de la densidad del parénquima mamario debido a la terapia hormonal de reemplazo es el mismo que cuando se tiene por naturaleza mamas densas. El aumento de la densidad mamaria le hace más difícil al ginecólogo interpretar algunas mamografías, necesitando mayor número de las mismas o someter a la paciente a métodos de diagnóstico invasivos con mayor frecuencia.
Otro aspecto a tener en cuenta es la relación entre el riesgo de desarrollar cáncer de mama y el lapso de tiempo en que ella recibe la terapia hormonal de reemplazo. Muchos creen que el riesgo de desarrollar cáncer de mama debido al uso de la terapia hormonal de reemplazo a corto plazo (< 10 años) no aumenta o lo aumenta en forma despreciable, mientras que el uso a largo plazo (> 10 años) lo aumenta en forma moderada.(21)